Una mujer viuda de Canarias tendrá que devolver 18.123,24 euros por haber cobrado durante más de cuatro años, a la vez, la pensión de viudedad y una pensión no contributiva de jubilación. Así lo ha decidido el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Canarias.
El problema es que, en su caso, ambas pensiones no podían cobrarse a la vez. Mientras que la pensión de viudedad sí puede compatibilizarse con una pensión de jubilación contributiva, con la no contributiva la situación es distinta, ya que esta depende de no superar un límite de ingresos.
Más de cuatro años cobrando las dos pensiones
Esta mujer ya cobraba una pensión no contributiva de jubilación cuando, en abril de 2017, empezó a percibir también la pensión de viudedad. Durante más de cuatro años recibió ambas prestaciones.
Tras un cruce de datos entre el Instituto Social de la Marina, que le pagaba la viudedad, y el Gobierno de Canarias, la Administración detectó la incompatibilidad y le reclamó la devolución de lo cobrado de forma indebida.
La Administración pidió que se le pagara
Uno de los aspectos más llamativos del caso es que, según recoge El Blog Salmón, en el expediente constaba un correo en el que se pedía que se pusiera la pensión al cobro, «porque tiene derecho a la pensión no contributiva».
Por ello, la defensa de la viuda invocó la doctrina Čakarević del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Esta doctrina protege a los beneficiarios que cobran de buena fe una prestación por un error exclusivo de la Administración.
Sin embargo, el TSJ de Canarias no entró a valorar este argumento. El tribunal lo consideró una «cuestión nueva», ya que no se planteó en primera instancia. Cabe destacar que la mujer no compareció en el juicio celebrado en el Juzgado de lo Social número 2 de Las Palmas.
Por qué no podía cobrar las dos
Las pensiones no contributivas están pensadas para personas sin recursos suficientes. Por ello, para cobrarlas no se pueden superar unos límites de ingresos. En 2026, una persona que vive sola no puede tener ingresos anuales iguales o superiores a 8.803,20 euros.
La pensión de viudedad cuenta como ingreso a la hora de calcular el derecho a la no contributiva. Por ello, cuando una persona empieza a cobrar una viudedad, debe comunicarlo, ya que puede perder la pensión no contributiva o ver reducida su cuantía. En estos casos, lo habitual es optar por la prestación que resulte más favorable.
Con todo ello, este caso recuerda la importancia de comunicar cualquier nueva pensión o ingreso al organismo que paga la no contributiva, para evitar tener que devolver miles de euros años después.