Lucía Martínez, enfermera con discapacidad: «Tuve que aparcar ocupando dos plazas ordinarias al estar todas las plazas PMR ocupadas»

Lucía Martínez, técnico de enfermería y creadora de contenidos con discapacidad, ha manifestado una denuncia pública en relación al uso de las plazas de aparcamiento reservadas para personas con movilidad reducida (PMR). En este sentido, ha expuesto una situación real con la que invita a reflexionar a la sociedad.

Muchas personas con movilidad reducida y con discapacidad siguen enfrentándose a problemas para aparcar en plazas de estacionamiento PMR. Todo ello, debido a que muchos conductores estacionan en estas plazas sin contar con la correspondiente tarjeta azul de aparcamiento.

Por ello, Lucía se pregunta qué tanto derecho tienen las personas con discapacidad a ocupar dos plazas de aparcamiento ordinario cuando no encuentran ninguna plaza PMR disponible porque están ocupadas por vehículos sin tarjeta.

Estacionar en dos plazas de aparcamiento si las plazas PMR están ocupadas

Respecto a esta situación, Lucía Martínez expone una experiencia personal real. Un día tuvo que acudir a una cita médica y al llegar encontró todas las plazas PMR ocupadas. Además, muchas de ellas estaban ocupadas por vehículos que no contaban con la correspondiente tarjeta.

Como persona con discapacidad y usuaria de silla de ruedas, Lucía aclara que «yo no puedo aparcar en cualquier sitio y bajar del coche como lo haría otra persona». Esto es algo que viven muchas personas con discapacidad en su día a día.

En el caso de Lucía Martínez, necesita espacio para sacar su silla de ruedas, así como para bajar y subir del vehículo con discapacidad. Así, comenta que «necesito literalmente el espacio de dos plazas ordinarias para poder hacerlo con seguridad y con autonomía». Además, añade que «no se trata de comodidad, no se trata de aparcar más cerca porque me venga mejor, sino que se trata de una necesidad real derivada de mi discapacidad».

Esta creadora de contenidos afirma que acostumbra a salir con más tiempo de lo normal de su casa para anticiparse a imprevistos como estos. Sin embargo, se cuestiona hasta cuándo tienen que ser las personas con discapacidad las que se anticipen «ante la falta de civismo de los demás».

Perjuicios de ocupar las plazas PMR sin tarjeta

Aparcar en una plaza PMR sin contar con la tarjeta acreditativa, además de constituir una infracción, también genera un perjuicio en las personas con discapacidad que sí necesitan realmente hacer uso de este espacio.

 

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Llegados a este punto, Lucía Martínez se cuestiona si puede ocupar dos plazas ordinarias para aparcar en caso de que todas las plazas de aparcamiento PMR están ocupadas por personas que no cuentan con la tarjeta acreditativa.

Así, manifiesta que «sé que ocupar dos plazas ordinarias no constituye automáticamente un derecho legal por tener una discapacidad o movilidad reducida. Pero también sé que hay necesidades que no se pueden resolver aparcando en cualquier hueco. En mi caso, como he dicho, necesito ese espacio para poder utilizar mi silla de ruedas y no es una elección ni un capricho».

A través de esta reflexión, Lucía Martínez no defiende que las personas con discapacidad puedan hacer lo que quieran ni que perjudiquen a otras personas con sus acciones. Simplemente, se cuestiona «por qué cuando alguien incumple las normas y ocupa indebidamente una plaza PMR somos nosotros quienes terminamos atrapados en una situación en la que ninguna alternativa parece adecuada».

Finalmente, esta reconocida creadora de contenidos con discapacidad argumenta que «la accesibilidad no consiste únicamente en pintar una plaza en el suelo y colocar una señal, sino que consiste en garantizar que podamos utilizarla cuando la necesitamos y que si alguien la ocupa ilegalmente, exista una respuesta eficaz».

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