La cultura es uno de los espacios donde los sentimientos más florecen y la piel más se eriza. Indistintamente de los gustos o preferencias de la audiencia, siempre hay un elemento que cautiva y no deja indiferente a ningún espectador. Por eso es tan importante que todas las personas puedan disfrutar de este sector en igualdad de condiciones.
Por ello, en esta línea, las personas sordas han reclamado un acceso en igualdad de condiciones para poder gozar del sector de la cultura, mencionando, especialmente, las salas de teatro y las artes escénicas. Así lo ha emitido la Confederación Española de Familias Sordas –FIAPAS– en un comunicado.
Desde esta entidad se ha puesto de manifiesto que acudir y disfrutar del teatro continúa siendo «un derecho pendiente para las personas sordas» debido a la falta de accesibilidad que oscila alrededor de la cultura. Por tanto, exigen medidas que fomenten la posibilidad de que este colectivo pueda acudir a estas representaciones con total garantías.
El teatro, un derecho pendiente para personas sordas
Desde FIAPAS han anunciado la importancia «de garantizar el acceso a la cultura en igualdad de condiciones para las personas con sordera». Esa es la línea de trabajo de esta entidad, dedicada a defender los derechos de la comunidad sorda y a reivindicar situaciones donde este colectivo es vulnerado.
De una manera más concreta, la Confederación ha hecho hincapié en las dificultades que tienen las personas sordas para acudir al teatro, un sector que han tildado como «una actividad para la participación social y el disfrute cultural«. Sin embargo, para ello, son necesarias la puesta en escena de medidas de accesibilidad.
FIAPAS, por su parte, estima que, actualmente, «muchas personas con sordera siguen encontrando dificultades para ejercer este derecho». Así mismo, menciona la «limitada oferta de funciones con recursos de accesibilidad auditiva, a la información y a la comunicación oral, como subtitulado en directo y bucle magnético».
Esa escasez de medidas revela que son absolutamente «indispensables para seguir los diálogos, acceder a la información sonora y disfrutar plenamente de las obras en igualdad de condiciones». Por ello, también ponen de relieve que «hacerlo es posible«, poniendo de ejemplo el Gran Teatre del Liceu de Barcelona.
«Garantizar la accesibilidad es garantizar el derecho de todas las personas a acceder a experiencias culturales en condiciones de igualdad y sin barreras«, explica, precisamente, la responsable de LiceuApropa, programa social del Liceu, Irene Calvís.
Acceder a la cultura en igualdad de condiciones
«El acceso a la cultura es un derecho, dignifica a la persona y normaliza su inclusión plena en la sociedad«, valora Irene Calvís, sobre la presencia de personas sordas en la cultura y, especialmente, en las salas de teatro. Se ha de trabajar en promover medidas accesibles para que el acceso sea universal y garantizado.
«La implantación de apoyos auditivos ha puesto un avance significativo en el acceso de las personas con pérdida auditiva a la programación, lo que favorece la participación activa y autónoma, facilitando la integración en la vida social y cultural», concluye Calvís en este sentido.
Por su parte, FIAPAS destaca que «el acceso a la cultura es un derecho que debe garantizarse para toda la ciudadanía, y por ello apelamos al compromiso de las administraciones públicas y del sector cultural para avanzar hacia entornos y programaciones accesibles e inclusivas«.
Finalmente, se estima que «la accesibilidad es un principio que trasciende de la corrección de barreras y se centra en mejorar la experiencia, la seguridad y la autonomía de todas las personas», incluyendo, por supuesto, a la comunidad de personas sordas.




