18 de noviembre de 2023. Una fecha que, a buen seguro, nunca se le va a borrar de la mente a Toni Cuñat (@tonyleg.bjj). Las cicatrices de su cuerpo y la amputación de su pierna derecha, igualmente, siempre van a estar para recordarle lo que pasó aquel día, el mismo en el que se dio cuenta que empezaría a vivir con una discapacidad.
Sin embargo, hablar de este gandiense, que emigró hasta Palma de Mallorca para trabajar de educador social, es hacerlo desde la admiración y el respeto máximo que él se tiene que tener a sí mismo, convirtiéndose en el único deportista amputado en competir en la modalidad de jiu-jitsu brasileño, conocido como BJJ por sus sigas en inglés.
A pesar de que le falta «media pierna«, Cuñat es de los que exponen con total sinceridad que se siente un afortunado por poder contar su historia, que estuvo cerca de tener punto y final después de un accidente de tráfico: «Ahora me toca aprender, trabajar la paciencia y valorar muchas cosas que dejé de valorar», escribía poco después del siniestro.
Deportista con discapacidad y único amputado en competir en BJJ
Rendirse es un verbo que no está en el vocabulario de Toni Cuñat; así se encarga de demostrarlo él mismo. Tras un accidente de tráfico que casi le cuesta la vida y en la que sufrió la amputación de «media pierna» derecha, este joven deportista con discapacidad se ha convertido en la única persona amputada en competir en BJJ en España.
A lo largo de los entrenamientos y competiciones, Toni ha perdido muchas peleas, pero por fin llegó el momento de la ansiada victoria, que también tuvo su peso en el plano emocional: «Pero no es la victoria del combate la que me hace feliz, sino el resultado de todos los esfuerzos y horas de entrenamiento que he invertido».
Sólo Toni Cuñat sabe la dedicación y el tiempo que ha invertido en su recuperación, tanto física como mental; también la dosis de compromiso consigo mismo para evitar caer en la tentación de la debilidad, guiado por un secreto: «Tener claro lo que quieres hacer y conseguir hacerlo, es la mayor satisfacción que uno puede tener».

Además, este joven deportista con discapacidad también comparte su historia en redes sociales, donde muestra vídeos en los que, efectivamente, se constata que «no necesito las dos piernas para ganar«. Al mismo tiempo, este ejercicio de fortaleza interior se hila con una fuerte mentalidad: «Las limitaciones las pones tú, levanta la cabeza y continúa».
Toni Cuñat es la viva imagen de los valores del deporte: superación, resiliencia y adaptación a la adversidad. Donde un día hubo dolor, dudas e incertidumbre, él se ha encargado de sembrar éxitos, fuerza y valentía para seguir mirando la vida a la cara. Él se ha encargado de decidir cómo vivir una vida que no le preguntó las reglas.
Una segunda oportunidad de vivir
El año 2024 fue «mi primer año de vida nueva«, que Toni Cuñat lo entiende como «una segunda oportunidad para poder vivirla y eso es lo que voy a hacer». Desde el primer día se instaló en su mente el pensamiento de que todo iba a salir bien, convencido de que así sería. Y así ha sido.
Toni creía que «solo tenía que solucionar el problema que tenía encima y nada más, costase lo que costase«. Por ello, apostilla que «no podía mostrar debilidad, no podía ser negativo, no podía estar triste» y, especialmente, «no quería estarlo». Lo hizo por él, pero también por su familia.
A lo largo de esta «segunda oportunidad de vivir«, Toni ha pasado por momentos en los que «lloraba solo, hablaba conmigo mismo y gestionaba a mi manera los diagnósticos que los médicos me iban dando», apoyado en su pareja. Poco a poco, los rayos de luz y esperanza, fruto del esfuerzo, comenzaban a relucir.
Hasta que un día, Toni Cuñat regresó a la lucha: «Volver al tatami fue mi motivación del día a día, estaba ansioso por ver como sería este cambio, pensaba siempre en como sería ahora mi estilo de lucha, soñaba con ello, era lo que más deseaba, y lo conseguí», concluye este impresionante deportista con discapacidad y único amputado en España en competir BBJ.




