Abel, con discapacidad intelectual, y Montse, con síndrome de Down han logrado casarse. Juntos han demostrado que las personas con discapacidad intelectual tienen derecho a vivir la vida como cualquier otra persona, a gozar de autonomía, quererse y casarse.
Hace apenas dos semanas Montse y Abel sellaron su amor en un emotivo matrimonio. En relación a este momento, que difícilmente olvidarán a lo largo de su vida, Abel asegura que «fue una emoción muy bestia».
El amor por encima de todo
Los compañeros de ‘Telecinco’ han rescatado la historia de Abel y Montse, una pareja que ha demostrado que las personas con discapacidad pueden vivir como cualquier otra persona, siempre que puedan acceder a los apoyos adecuados.

En este caso, con el apoyo de su familia y de la Fundación Aura, ambos trabajan y han dado el paso para irse a vivir juntos. En este proceso para alcanzar la autonomía personal, Abel y Montse han sellado su amor casándose.
La boda entre Abel y Montse estuvo cargada de emoción y felicidad. El propio Abel confiesa a los compañeros de ‘Telecinco’ que «al verla, lloré como nunca en la vida de lo feliz que me hace cada día». Montse por su parte, afirma que «mi madre, también llorando, y yo, con la emoción por dentro».
Este joven con discapacidad intelectual y esta joven con síndrome de Down se casaron el 3 de julio de 2026 en el Saló de Cent de Barcelona. La pasión por el FC Barcelona les unió y ahora son marido y mujer.
Abel y Montse defienden la autonomía de las personas con discapacidad
Montse y Abel se conocieron cuando eran compañeros del Barça Genuine, el equipo de fútbol del FC Barcelona integrado por mujeres y hombres con discapacidad intelectual. Poco a poco se fueron conociendo y surgió el amor entre ambos.
Al respecto, Abel indica que «para mí, me ha dado una segunda vida. Me escucha, me entiende y me apoya. Es el amor de mi vida y me ha roto los esquemas». Montse, por su parte, dice de Abel que «es una buena persona, me sabe atender, ayudar y me da mi sitio. Nos ayudamos entre los dos».
En la actualidad, ambos viven juntos como marido y mujer. Abel trabaja en el Barça, mientras que Montse también lo hace tras superar una formación profesional básica. Una vez a la semana reciben una visita de la Fundación Aura, desde donde les guían para llevar a cabo una planificación en el hogar y para fomentar su autonomía personal.
Abel y Montse han superado numerosas barreras a lo largo de su vida. Consideran que aún existen estigmas sobre las personas con discapacidad, la autonomía personal y el amor. Por eso, ellos pregonan su historia sin reparos.
«Lo hacemos para normalizarlo y para que no nos discriminen por nuestra discapacidad. Como sociedad, lo tendríamos que normalizar. Sobre todo, que no nos discriminen porque me ha pasado muchas veces y me han dicho que no podía hacer alguna cosa por ser discapacitado. Me lo encuentro en mi día a día a la hora de hacer cualquier cosa que por ley podemos hacer y nos dicen que no. Y también para demostrar que las personas con discapacidad tenemos derecho a casarnos», defiende Abel.
Esta pareja con discapacidad intelectual ha fijado una fiesta el 1 de agosto para celebrar su boda y su amor por todo lo alto. Tras este festejo, ambos tendrán su viaje de novios a Tenerife.
Abel y Montse son una pareja de personas con discapacidad que demuestran día a día que las personas que forman parte del colectivo pueden llevar una vida normal siempre que cuenten con los apoyos necesarios.




