Del 10 al 13 de octubre de 2026, más de 80 personas con y sin discapacidad recorrerán el Camino de Santiago. Se trata de la 22ª edición del Camino de Santiago adaptado e inclusivo organizado por la Fundación También. En esta ocasión participará Teresa Silva, presidenta y fundadora de la Fundación También, e Irene Villa, embajadora de la entidad.
Durante cuatro días, este grupo formado por personas con y sin discapacidad recorrerán casi 60 kilómetros del Camino de Santiago. Este Camino adaptado e inclusivo se distribuye en cinco etapas cortas y accesibles para todos los participantes.
Camino de Santiago adaptado e inclusivo
Desde la Fundación También explican que el Camino de Santiago inclusivo constituye «una aventura pensada para disfrutar del camino, compartir la experiencia y demostrar que el deporte y la naturaleza pueden ser espacios de encuentro para todos».
Esta iniciativa cuenta con el apoyo de ‘ALSA’ y de la Fundación Aon España. Además, su puesta en marcha un año más es posible gracias al compromiso y la generosidad de todos sus voluntarios. La Fundación También impulsa esta actividad de forma pionera desde el año 2024.
En este año 2026 los participantes contarán con transporte adaptado y con el apoyo del voluntariado de la Fundación Aon España. Desde la Fundación También podrán a disposición del grupo, además, bicicletas y material adaptado necesario.
Durante esta aventura también estará presente un acompañamiento de personal técnico especializado para que las personas, con y sin discapacidad, puedan disfrutar de la experiencia con las mayores garantías posibles y disfrutar plenamente de cada etapa.
Impacto en la calidad de vida de las personas con discapacidad
La realización del Camino de Santiago supone hacer frente a un importante reto deportivo. No obstante, desde la Fundación También indican que «esta travesía destaca por su profundo impacto positivo en la calidad de vida de los participantes y sus familias».
Por un lado, repercute de forma beneficiosa a nivel físico. La realización continuada de ejercicio adaptado en entornos naturales mejora la capacidad cardiovascular, favorece la coordinación y estimula la tonificación muscular.
Además, el Camino de Santiago Inclusivo impulsado por la Fundación También, igualmente, genera beneficios emocionales e impacta positivamente en la autoestima. «Superar las distintas etapas del Camino refuerza la confianza individual, rompe la percepción de barreras y genera una viva sensación de logro y autonomía».
Finalmente, esta actividad también permite reforzar los lazos entre familiares, ya que se establece un espacio de respiro y convivencia. Durante los momentos complejos del Camino de Santiago también se refuerzan los lazos afectivos, creando redes de apoyo mutuo y compañerismo.
«Actividades como el Camino de Santiago no solo visibilizan la diversidad funcional en espacios públicos y rutas históricas, sino que promueven la empatía, el voluntariado activo y la urgente necesidad de seguir construyendo entornos de ocio y turismo accesibles para todas las personas», defienden desde la Fundación También.