Los abogados de ‘Fidelitis’ han publicado un amplio listado de enfermedades que pueden dar lugar al reconocimiento de un determinado porcentaje de discapacidad. No obstante, es preciso aclarar que no existe un listado cerrado de patologías que establezcan el acceso a un grado de discapacidad en España.
Desde ‘Fidelitis’ informan que «el certificado de discapacidad acredita oficialmente el grado de discapacidad de una persona y puede facilitar el acceso a determinados derechos, medidas de apoyo y beneficios sociales, fiscales, laborales o educativos».
Listado de enfermedades por las que se puede reconocer una discapacidad
La gestión y reconocimiento de una discapacidad en España corresponde a los servicios sociales de cada Comunidad Autónoma. Un equipo de valoración se encarga de analizar la situación de la persona solicitante y de determinar si cumple con los requisitos para el reconocimiento de un determinado grado de discapacidad, de acuerdo a una serie de baremos marcados por el reglamento del Real Decreto 888/2022.
A partir del 33% es el porcentaje por el que se considera legalmente a una persona con discapacidad. Por tanto, el porcentaje mínimo al que aspira cualquier persona solicitante es al 33% de discapacidad.
El diagnóstico de una determinada enfermedad es importante durante el proceso de valoración de la discapacidad. Sin embargo, desde ‘Fidelitis’ aclaran que «el sistema de valoración vigente analiza también cómo afecta la condición de salud al funcionamiento de la persona, sus actividades cotidianas, su participación y las barreras de su entorno. Por eso, dos personas con la misma enfermedad pueden obtener porcentajes diferentes.
Por todo ello, desde ‘Fidelitis’ ofrecen un listado de patologías que pueden dar lugar al reconocimiento de una discapacidad en España, diferenciando entre varios tipos de enfermedades:
- Enfermedades musculoesqueléticas y reumáticas.
- Enfermedades neurológicas.
- Enfermedades cardiovasculares.
- Enfermedades respiratorias.
- Enfermedades digestivas, metabólicas y renales.
- Enfermedades raras y sistémicas.
- Enfermedades psiquiátricas, del neurodesarrollo y cognitivas.
- Enfermedades sensoriales.
Entre las enfermedades musculoesqueléticas y reumáticas, desde ‘Fidelitis’ ponen como ejemplo algunas de las siguientes: espondilitis anquilosante, osteogénesis imperfecta, artritis reumatoide, artrosis severa o escoliosis grave.
En el caso de las patologías neurológicas enumeran la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica), enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, parálisis cerebral, epilepsia refractaria o daño cerebral adquirido. Por su parte, entre las enfermedades cardiovasculares señalan las miocardiopatías, hipertensión pulmonar severa e insuficiencia cardiaca crónica.
Otras patologías que pueden dar lugar a la discapacidad
Respecto al grupo de las enfermedades respiratorias que pueden dar lugar al reconocimiento de una discapacidad, los profesionales de ‘Fidelitis’ enumeran la EPOC, fibrosis quística o asma persistente grave. Por otro lado, entre las patologías digestivas, metabólicas y renales figuran la enfermedad de Crohn, la diabetes con complicaciones relevantes, colitis ulcerosa e insuficiencia renal.
Estos abogados especialistas en la materia también hacen referencia a enfermedades raras y sistémicas, como la enfermedad de Wilson, las distrofias musculares, ataxias, esclerodermia o lupu eritematoso sistémico; entre muchas otras.
Las enfermedades psiquiátricas, cognitivas y del neurodesarrollo también pueden generar el derecho al reconocimiento de un determinado grado de discapacidad. Dentro de este grupo, desde ‘Fidelitis’ enumeran las siguientes patologías:
- Alzhéimer y otras demencias.
- Trastorno bipolar.
- Trastorno del Espectro Autista (TEA).
- Depresión mayor crónica.
- Trastornos graves de personalidad.
- Trastorno obsesivo-compulsivo grave.
- Trastornos de ansiedad con afectación funcional grave.
Finalmente, desde ‘Fidelitis’ también ponen el foco en las enfermedades sensoriales, nombrando como ejemplo la pérdida grave de agudeza visual, retinosis pigmentaria, glaucoma avanzado, degeneración macular grave, hipoacusia severa, sordera bilateral o enfermedad de Ménière.
Todas estas enfermedades descritas anteriormente son patologías que pueden dar lugar al reconocimiento de una discapacidad. Es decir, no se deben entender como diagnósticos que automáticamente aseguren un porcentaje específico de discapacidad.