Alba García, atleta ciega, denuncia que dos taxis diferentes negaron el acceso a su perro guía el mismo día: «La legislación nos ampara»

Alba García, atleta ciega, ha denunciado una desagradable situación vivida en Barcelona. Ella cuenta que el mismo día dos taxis diferentes se negaron a subir a su perro guía, con todo lo que ello conlleva. Se trata de una situación a la que se enfrentan habitualmente las personas ciegas y las personas con discapacidad visual.

Los perros de asistencia como un perro guía tienen derecho a acceder a prácticamente cualquier espacio público, tal y como determina la legislación actual. En este sentido, también tienen derecho a acceder a un taxi.

Negar la entrada a un perro guía a un taxi puede conllevar una multa económica importante para el infractor. Dependiendo de la gravedad de la infracción esta sanción económica puede ir desde 300 a 10.000 euros.

Un taxista niega el acceso al perro guía de Alba García

El perro guía de Alba García se llama Izara. Así, esta creadora de contenidos ciega confiesa que «no todo es bonito cuando salgo con Izara». No obstante, aclara que «menos mal que normalmente me encuentro con profesionales increíbles que están dispuestos a ayudar en lugar de poner barreras».

Hace unos días, Alba García acudió a una entrega de premios en Barcelona. Necesitaba trasladarse desde el hotel hacia el lugar del evento, por lo que optó por pedir un taxi. Una vez que el taxi llegó al lugar solicitado, el taxista se negó a dejar subir al perro guía de la atleta madrileña.

Respecto a esta desagradable situación, Alba comenta que «el taxista simplemente no nos quería coger porque decía que no habíamos avisado de que llevábamos un perro. Nosotros insistimos en que llevábamos un perro guía y él decía que no era su problema, que teníamos que haber avisado y que él no cogía perros».

Este taxista llamó a la central para informar de que Alba García tenía un perro y que no podía subirlos en el taxi. Ante ello, García asegura que «le estuvimos intentando explicar repetidas veces que era un perro guía, que tenían derecho de acceso a todos los transportes y que, de alguna manera, él estaba obligado a cogernos porque la legislación nos ampara».

Después de mucho discutir, el taxista decidió subir a Alba García y a su perro guía en el taxi para llevarles a su lugar de destino. A pesar de que se trata de un aspecto recogido por la Ley, muchos taxistas siguen poniendo trabas y barreras para montar a perros de asistencia en el vehículo.

Dos negaciones en un mismo día

La sorpresa para Alba García fue que, al salir del evento, a la vuelta, volvió a vivir la misma situación con otro taxi diferente. «Realmente es algo que nunca me había pasado y por eso me sorprendió que nos ocurriera dos veces en el mismo día», señala la atleta paralímpica española.


Este tipo de situaciones son realmente violentas y desagradables para las personas ciegas y para las personas con discapacidad visual. Los perros guías y los perros de asistencia tienen sus derechos, además de cumplir con una labor fundamental para sus dueños.

En relación a todo lo ocurrido, Alba García manifiesta que «para nosotros el acceso a un taxi es primordial para poder llegar a algunos sitios, y estar discutiendo con alguien que ni siquiera te escucha lleva a una situación muy desagradable».