A sus 32 años de edad, Alexandra Adams ha hecho historia y se ha convertido en la primera médica sordociega de Reino Unido. Para Alexandra supone el cumplimiento de un sueño que ha forjado durante 11 años en los que ha pasado por momentos duros y por situaciones de gran complejidad.
Para Alexandra su mayor barrera no ha sido su discapacidad, sino la discriminación que ha encontrado durante el camino. A pesar de estas barreras sociales, Alexandra Adamas ha logrado superar los límites y cumplir su sueño.
Primera médica sordociega en Reino Unido
Alexandra Adams nació con pérdida severa de audición y visión, por lo que se trata de una persona sordociega. A lo largo de su vida siempre ha tenido que adaptarse al entorno y a diferentes circunstancias, siempre con una sonrisa y con la fuerza necesaria.
Esta joven tenía el sueño de ser médico y no ha parado hasta conseguirlo. Después de once años de formación y prácticas, Alexandra Adams puede decir con orgullo que es la primera médica sordociega de Reino Unido.
El camino hasta la consecución del sueño no ha sido fácil. Durante estos once años, Alexandra Adams confiesa que «hubo momentos en los que realmente no pensé que llegaría este día». Además, asegura que tuvo que enfrentarse a prejuicios, desánimo, enfermedad y diagnósticos que cambian la vida».
Once años en los que ha habido de todo para esta joven con discapacidad. Ella misma explica ha pasado 26 estancias en la UCI y 17 meses en la cama de un Hospital durante la pandemia del Covid. Además, lo más duro fue enfrentarse a la discriminación de los demás por ser una persona con discapacidad.
«Las opiniones y creencias de un gran mundo sano rara vez me dieron la bienvenida. Pero una cosa que mi director de escuela me dijo en mi último día de escuela fue: ‘Alexandra, es mejor intentarlo, y fracasar, que no intentarlo’, y eso me ha quedado atrapado desde entonces», indica la protagonista de esta historia.
Un sueño cumplido
Para completar la carrera de medicina y graduarse, Alexandra Adams se ha apoyado en la tecnología adaptada y en diferentes herramientas de accesibilidad. Otro aspecto interesante, es que durante sus estudios utilizó un estetoscopio electrónico conectado a sus audífonos, lo que le permitió escuchar con mayor claridad los latidos del corazón y los pulmones de sus pacientes».
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Por otro lado, esta joven sordociega señala que su desarrollado sentido del tacto le resulta especialmente útil a la hora de realizar las exploraciones médicas de los pacientes. Alexandra Adams es un ejemplo de superación y una muestra que confirma que los sueños se pueden cumplir.
Una vez graduada en medicina, la intención de Alexandra es especializarse en geriatría o en cuidados paliativos. Son dos áreas que centran la atención en personas mayores y pacientes con enfermedades graves.
La graduación de Alexandra Adams supone un hito para la medicina británica, habiéndose convertido en la primera persona sordociega en obtener el título de médica. Además, también constituye un avance para la inclusión de las personas con discapacidad en las profesiones sanitarias.
«Lo he intentado y fallado incontables veces. Mi cuerpo me ha fallado, y el sistema también. Pero una cosa en la que nunca he fallado es siempre creer en mí misma», concluye Alexandra Adams tras graduarse en medicina en Reino Unido.




