La educación y el sistema educativo representan uno de los caballos de batalla más importante en relación al colectivo de las personas con síndrome de Down. En este sentido, desde DOWN España defienden que la educación inclusiva no depende del alumno, sino de la capacidad del sistema educativo para realizar las adaptaciones necesarias.
Con motivo del Día Mundial del Síndrome de Down, que se celebra cada año el día 21 de marzo, desde DOWN España lanzaron la campaña #NoSoyYoEresTú. Una de las reivindicaciones más importantes de esta campaña se centra en la necesidad de «transformar el sistema educativo español».
El objetivo es avanzar hacia un sistema educativo que sea verdaderamente inclusivo con los alumnos con síndrome de Down, para que tengan la oportunidad de aprender en igualdad de condiciones que el resto del alumnado.
El sistema educativo y el alumnado con síndrome de Down
Desde DOWN España exponen el siguiente dato representativo: «Más del 80% de los estudiantes con síndrome de Down está escolarizado en centros ordinarios de educación infantil o primaria, por lo que existe una falta de inclusión real en las aulas que les impide recibir una enseñanza de calidad con los recursos y apoyos que necesitan».
En este contexto, desde DOWN España han publicado una entrevista con Ana Belén Rodríguez, que es la coordinadora de la red de trabajo de Educación Inclusiva de la mencionada Asociación. Así, Ana Belén explica algunos de los problemas del sistema educativo actual y las necesidades específicas que requieren los alumnos con síndrome de Down.
Primeramente, Ana Belén Rodríguez argumenta que «la verdadera limitación no está en el alumnado con síndrome de Down, sino en un sistema educativo que aún no se ha transformado plenamente para garantizar una inclusión real».
Ana Belén comparte la perspectiva de DOWN España y entiende que existe un error de estructura en el sistema educativo español. Un sistema educativo que no permite al alumnado con síndrome de Down gozar de las mismas oportunidades.
Al respecto, manifiesta que «durante años, el modelo educativo se ha construido pensando en un perfil de alumno estándar. Cuando aparece la diversidad, con frecuencia la respuesta no ha sido transformar la práctica pedagógica, sino rebajar expectativas, simplificar roles o limitar la participación. Y ahí es donde se genera la verdadera barrera. La inclusión no exige que el alumnado encaje en el sistema. Exige que el sistema evolucione para dar respuesta a toda la diversidad que forma parte, de manera natural, de cualquier aula».
En busca de la inclusión real en el sistema educativo
Un dato significativo es que el 80% de niños con síndrome de Down en España están escolarizados en centros de estudio ordinarios. Sin embargo, esto no garantiza la inclusión por sí misma, tal y como señala la coordinadora de la red de trabajo de Educación Inclusiva de DOWN España.
En referencia a este hecho, Ana Belén Rodríguez aclara que «podemos encontrarnos con presencia física sin participación real, con actividades que no generan aprendizaje significativo y con permanencia en el aula sin expectativas académicas ni oportunidades auténticas de progreso».
Además, añade que «la inclusión va mucho más allá de estar. Implica participar activamente, acceder al currículo con los apoyos necesarios, progresar en el aprendizaje y sentirse parte del grupo con un rol reconocido y valorado. Hablar de inclusión es hablar de aprendizaje, participación y pertenencia».
Por todo ello, desde DOWN de España reivindican un cambio estructural en el sistema educativo español para garantizar la inclusión real del alumnado con síndrome de Down. Además, Ana Belén Rodríguez concluye que «el primer gran cambio necesario es de enfoque. Debemos dejar de entender la diversidad como una excepción que hay que gestionar y asumirla como la realidad del aula».




