La vida de Arwen, joven con discapacidad, cambió para siempre cuando comenzó el curso ‘Formación y apoyo al empleo de la Fundación APRONA’ (FORECA). En ese momento tenía 18 años y contaba con la máxima ilusión para poder acceder al mercado laboral.
Después de meses de formación y de un periodo de prácticas, Arwen ha logrado firmar su primer contrato de trabajo. De este modo, esta joven con discapacidad se ha convertido en un ejemplo de empleo inclusivo.
De la formación al empleo
Desde Plena Inclusión Andalucía explican que «Arwen no tenía experiencia previa y tampoco conocía algunos de los aspectos básicos relacionados con la búsqueda de empleo. Por eso, el primer paso fue acompañarla para identificar sus objetivos, conocer sus intereses y descubrir qué quería conseguir en este nuevo camino».
Desde ese momento se inició un proceso de formación y desarrollo para su autonomía. En primer lugar, Arwen fue capaz de elaborar su currículum y comenzó a prepararse para afrontar posibles entrevistas de trabajo.
Además, durante este proceso formativo, esta joven con discapacidad también participó en diferentes sesiones individuales y grupales dirigidas a mejorar sus habilidades sociales y competencias necesarias en el ámbito laboral.
Respecto a su evolución en el programa de formación, los representantes de Plena Inclusión Andalucía indican que «poco a poco, fue ganando confianza y aprendiendo a reconocer sus propias fortalezas. Con el acompañamiento de sus profesionales de apoyo, comenzó a prepararse para afrontar nuevos retos y dar el siguiente paso: acercarse a un entorno laboral real».
Primer contrato de trabajo
Tras el periodo de formación, Arwen realizó dos meses de prácticas no laborales. En esta experiencia cercana al mundo laboral Arwen pudo poner en práctica sus conocimientos adquiridos, enfrentarse a nuevas situaciones y continuar desarrollando sus competencias en un puesto de empleo.
La empresa pudo conocer de primera mano las habilidades de esta joven con discapacidad, su modo de trabajar y todo lo que podía aportar a la plantilla. Después de superar el periodo de práctica, Arwen ha firmado su primer contrato de trabajo con la misma empresa en la que realizó sus prácticas.
En relación a la inclusión laboral de las personas con discapacidad, desde la Fundación APRONA defienden que «se aprende a trabajar trabajando». Las personas con discapacidad reclaman una oportunidad para demostrar su valía en el mundo laboral; una oportunidad que no llega en la mayoría de ocasiones.
Cuando finalizó su primer día de trabajo, Arwen confesó que «me siento adulta y estoy orgullosa de mí». Hasta alcanzar este momento, esta joven con discapacidad ha pasado por un proceso de aprendizaje, esfuerzo y crecimiento personal.
Como conclusión, en referencia al caso de Arwen, desde Plena Inclusión Andalucía defienden que «el empleo no representa únicamente una fuente de ingresos o una ocupación». Además, añaden que «para las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, acceder a un puesto de trabajo puede suponer también una oportunidad para ganar autonomía, fortalecer la autoestima, desarrollar nuevas relaciones y sentirse parte activa de la sociedad».