Así funciona el baremo de discapacidad en España: los cinco grados y los 24 puntos que se pueden sumar por el entorno

El baremo de discapacidad es la herramienta que utilizan los equipos de valoración de las comunidades autónomas para determinar qué porcentaje de discapacidad tiene una persona. De ese porcentaje dependen el acceso a ayudas, deducciones fiscales, prestaciones y otros derechos.

Desde el 20 de abril de 2023, la valoración se realiza conforme al Real Decreto 888/2022, que sustituyó al antiguo baremo de 1999. Se trató de la primera gran actualización de los criterios de valoración en más de dos décadas, y supuso un cambio importante en la forma de medir la discapacidad.

Los cinco grados de discapacidad del baremo actual

El nuevo baremo clasifica la discapacidad en cinco clases en función del porcentaje obtenido tras la valoración. En concreto, son las siguientes:

  • Clase 0: discapacidad nula, entre el 0% y el 4%.
  • Clase 1: discapacidad leve, entre el 5% y el 24%.
  • Clase 2: discapacidad moderada, entre el 25% y el 49%.
  • Clase 3: discapacidad grave, entre el 50% y el 95%.
  • Clase 4: discapacidad total, entre el 96% y el 100%.

Hay que recordar que el 33% es el grado mínimo exigido para que una persona tenga reconocida legalmente la condición de persona con discapacidad. Por su parte, alcanzar el 65% abre la puerta a otras prestaciones, como la pensión no contributiva por invalidez o mayores beneficios fiscales.

Qué se valora: mucho más que el diagnóstico

Una de las principales novedades del Real Decreto 888/2022 es que ya no se tiene en cuenta únicamente la enfermedad o la deficiencia. El baremo incorpora varios instrumentos que analizan la situación de la persona de forma global:

  • Baremo de Deficiencia Global de la Persona (BDGP): valora la deficiencia a partir de la historia clínica, la exploración y las pruebas complementarias.
  • Baremo de Limitaciones en la Actividad (BLA): analiza la capacidad para realizar las actividades del día a día, teniendo en cuenta ayudas técnicas, apoyos y tratamientos.
  • Baremo de Restricciones en la Participación (BRP): se basa en un cuestionario sobre las dificultades de la persona en ámbitos como el autocuidado, la movilidad o el aprendizaje.
  • Baremo de Factores Contextuales y Barreras Ambientales (BFCA): evalúa el entorno de la persona, como el apoyo familiar, las actitudes sociales o el acceso a productos y tecnología.

Hasta 24 puntos por las barreras del entorno

La combinación de los dos primeros baremos da lugar al llamado Grado de Discapacidad Ajustado. A partir de ahí, la valoración de la participación y de los factores contextuales puede sumar hasta 24 puntos adicionales al porcentaje final.

Esto significa que dos personas con el mismo diagnóstico pueden obtener grados de discapacidad diferentes en función de su entorno, de los apoyos con los que cuentan o de las barreras que encuentran en su vida diaria.

Por ello, los expertos recomiendan aportar toda la documentación posible durante el procedimiento, incluidos los informes sociales y la declaración sobre factores contextuales, ya que pueden influir de forma decisiva en el porcentaje final reconocido.

Además, el nuevo baremo permite que la valoración se realice de forma no presencial cuando la documentación aportada es suficiente, una medida que muchas comunidades autónomas están utilizando para reducir las listas de espera.