Las barreras arquitectónicas y la falta de accesibilidad suponen un importante inconveniente para que las personas puedan disfrutar de las vacaciones en España. Así se recoge en el informe ‘Viajar con movilidad reducida’, elaborado por la Fundación Mutua de Propietarios.
Según este informe, un 76% de las personas con movilidad reducida valora como ‘insuficiente’ la oferta de turismo accesible. Se trata de una situación que afecta directamente a un colectivo formado por más de 2,4 millones de personas en España.
Turismo accesible y problemas para las personas con discapacidad
La mayoría de personas con discapacidad expone los ascensores reducidos, los escalones o las puertas pesadas como las principales barreras en los establecimientos vacacionales. La falta de accesibilidad constituye una traba para que las personas con discapacidad puedan disfrutar plenamente de las vacaciones.
Según el informe ‘Viajar con movilidad reducida’, un 81% de los españoles asegura detectar estas barreras de forma habitual en los destinos turísticos que visitan. Al respecto, la directora de la Fundación Mutua de Propietarios, Cristina Pallàs señala que «cada escalera, ascensor pequeño o puerta pesada pueden implicar que las vacaciones dejen de ser un momento de disfrute para convertirse en una constante carrera de obstáculos».
Las vacaciones son un momento para disfrutar, relajarse y dejar a un lado la rutina diaria. Sin embargo, muchas personas con discapacidad encuentran durante sus vacaciones nuevos problemas generados por la falta de accesibilidad.
Sobre este asunto, Cristina Pallàs comenta que «viajar es sinónimo de disfrute, pero si la falta de accesibilidad de los establecimientos turísticos nos impide movernos con libertad, las vacaciones pueden convertirse en un ejercicio constante de planificación e incertidumbre y, por tanto, en una fuente de frustración en lugar de una experiencia placentera».
Claves del informe sobre la accesibilidad
El informe elaborado por la Fundación Mutua de Propietarios concluye que los españoles conceden a la accesibilidad en sus viajes una puntuación de 5,50 sobre 10. Además, un 25% de las personas que han participado en este estudio puntúan la accesibilidad con un 5 o menos.
Otro aspecto clave que establece este informe, es que el 65% de las personas con movilidad reducida consideran que la sociedad es poco o nada consciente de las dificultades relacionadas con las barreras arquitectónicas para disfrutar de las vacaciones.
A pesar de estos problemas de accesibilidad, el 73% de las personas afirma que seguiría viajando aunque tuviera dificultades de movilidad. Sin embargo, la percepción es muy diferente para las personas que ya tienen movilidad reducida, ya que solamente el 18% lo haría con seguridad.
Respecto al tipo de alojamiento durante las vacaciones, los hoteles y los hostales se sitúan como aquellos que ofrecen mayores garantías de accesibilidad para las personas con discapacidad, con una media de 3,59 sobre 4. Después encontramos alojamientos como apartamentos turísticos, viviendas vacacionales, opciones de turismo rural y albergues.
Por su parte, los alojamientos que reciben una valoración más baja son los campings, alojamientos al aire libre y bungalows. En este caso, la mayoría de personas establece una puntuación media de 1,96 sobre 4.
Como conclusión, la directora de la Fundación Mutua de Propietarios establece que «la accesibilidad no solo elimina barreras físicas; aporta tranquilidad, autonomía y calidad de vida. Como sociedad, debemos marcarnos como reto que cualquier persona pueda elegir dónde pasar sus vacaciones, porque el descanso solo es posible cuando existe la certeza de disfrutarlo en libertad».




