La Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE) ha valorado positivamente la reforma de las leyes de discapacidad y dependencia que el Congreso de los Diputados aprobó de forma definitiva el miércoles 16 de septiembre de 2026. A pesar de ello, ha advertido de que la norma necesita financiación suficiente para que los derechos que reconoce se conviertan en apoyos reales. Así lo ha trasladado la entidad en un comunicado, en el que su presidente, Anxo Queiruga, ha descrito la jornada como «un día importante para todo el sector social».
La Cámara Baja cerró la tramitación parlamentaria tras votar las enmiendas llegadas desde el Senado. Queiruga ha subrayado el valor del acuerdo entre partidos y ha recordado el precedente de la reforma constitucional: «Creo que la discapacidad es un símbolo de unión y que, sobre todo, tiene que buscar el consenso político como se ha logrado también con el artículo 49», ha señalado.
Para el presidente de COCEMFE, la reforma aporta «un beneficio para toda la sociedad en su conjunto, a día de hoy y también para el futuro».
Las claves de la reforma según COCEMFE
La organización ha destacado varios cambios que afectan directamente al Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) y a la vida diaria de las personas con discapacidad:
- Fin de las incompatibilidades entre prestaciones y servicios del SAAD. Es decir, recibir una ayuda ya no impedirá acceder a otra.
- Ampliación del catálogo de servicios del sistema de dependencia.
- Impulso de nuevos modelos de apoyo a la vida independiente.
- Reconocimiento de la teleasistencia como derecho.
- Acceso a productos de apoyo mediante préstamo o cesión temporal.
- Refuerzo de la accesibilidad universal.
La asistencia personal, la pieza que debe desplegarse ahora
COCEMFE considera la asistencia personal una herramienta imprescindible para que una persona con discapacidad pueda vivir de forma autónoma. Se trata de un profesional que apoya a la persona en las tareas que ella misma decide, dentro de su propio proyecto de vida.
La Confederación celebra que la reforma dé impulso a esta figura, pero insiste en que el siguiente paso es aplicarla de verdad. Para ello pide financiación suficiente, apoyos adaptados a cada caso, con especial atención a quienes tienen grandes necesidades de apoyo, y unas condiciones de acceso que no dependan de la comunidad autónoma en la que se viva.
Accesibilidad en los edificios: un paso adelante que se queda corto
Otro de los cambios es la modificación de la Ley de Propiedad Horizontal para favorecer la accesibilidad en los bloques de viviendas. COCEMFE lo considera una mejora, aunque cree que no resuelve del todo el problema.
La entidad defiende que las comunidades de propietarios asuman las obras necesarias en los elementos comunes, como portales, escaleras o ascensores, con el respaldo de ayudas públicas suficientes. Según los datos que aporta, cerca de 100.000 personas no salen nunca de casa por falta de accesibilidad y 1,8 millones necesitan la ayuda de otra persona para poder hacerlo.
El IVA del 4% que se quedó fuera
En materia fiscal, COCEMFE lamenta que no haya salido adelante la aplicación de un IVA reducido del 4% a los productos y servicios necesarios para la autonomía de las personas con discapacidad o en situación de dependencia. La propuesta se planteó durante la tramitación, pero no llegó a debatirse en el Congreso: fue vetada por su impacto presupuestario, estimado en 144 millones de euros.
Asimismo, la Confederación seguirá pidiendo que los beneficios fiscales vinculados a un grado de discapacidad del 33% se extiendan también a las personas con dependencia reconocida. El objetivo, según la entidad, es que la protección económica se ajuste al coste añadido que supone vivir con una discapacidad.
De la ley a los apoyos reales
Con la reforma ya aprobada, COCEMFE sitúa la prioridad en su aplicación. La entidad reclama que el dinero destinado a las comunidades autónomas llegue rápido y se traduzca en prestaciones y servicios, y que los nuevos derechos se apliquen de forma homogénea en todo el territorio.
«Ahora el reto es convertir estos avances legislativos en mejoras reales para las personas», ha subrayado Queiruga.
El presidente de COCEMFE ha añadido que será necesario desarrollar la ley «con recursos suficientes» y seguir reforzando el SAAD «para que ninguna persona vea limitado su proyecto de vida por falta de apoyos». Con todo, la Confederación confía en que la financiación, la agilidad administrativa y la coordinación entre administraciones permitan que la reforma se note pronto en la calidad de vida de las personas con discapacidad física y orgánica y de quienes están en situación de dependencia.




