Cristina Roig es una joven española de 32 años con acondroplasia. Gracias a su insistencia y a su pasión por la interpretación, Cristina ha logrado cumplir el sueño de ser actriz. Eso sí, asegura que el camino hasta convertirse en actriz «ha sido muy complicado».
Esta joven es una persona como otra cualquiera. Su única diferencia es que convive con una condición genética llamada acondroplasia y que mide 1,24 metros. Su vida no ha sido fácil, pero Cristina ha sido capaz de derribar las barreras que encontraba a su paso. Ella misma asegura que «todos somos iguales, algunos más altos y otros más bajos. Pero todos somos iguales».
Cristina Roig ha cumplido el sueño de ser actriz
Recientemente, Cristina Roig ha pasado por el programa ‘Y Ahora Sonsoles’, en Antena 3. Durante la entrevista, Cristina ha explicado que «si nuestra pasión es ser actriz o bailarina, podemos hacerlo. Si queremos, lo conseguimos. Nadie nos tiene que prohibir hacer algo que nosotros sí queremos hacer. Si nuestra pasión es eso, tenemos que continuar. Tenemos que vivir de algo».

Su pasión es el cine, el teatro y el baile. A pesar de los prejuicios y estigmas que aún siguen presentes en la sociedad, Cristina ha luchado por hacer aquello que le apasiona. En este sentido, indica que «yo seguiré luchando, cueste lo que me cueste intentaré luchar».
A sus 32 años, Cristina puede afirmar con orgullo que ha cumplido el sueño de ser actriz. Ya ha podido participar en diferentes producciones, aunque su deseo es seguir mejorando y poder formar parte de nuevos proyectos ilusionantes.
Eso sí, el camino hasta cumplir su sueño no ha sido nada fácil. Ha encontrado el rechazo de la sociedad en muchas ocasiones, así como barreras en el entorno que se convierten en obstáculos.
Actualmente, Cristina Roig busca visibilizar a las personas con acondroplasia e inspirar a otras personas que, como ella, han tenido que enfrentarse a numerosos obstáculos a lo largo de su vida. Entre otras iniciativas, Cristina ha encontrado en las redes sociales una potente herramienta para visibilizar a las personas con acondroplasia y para crear conciencia social.
Falta de accesibilidad y barreras
Cristina Roig busca normalizar la condición de acondroplasia y solicita a la sociedad que también se adapte a las personas que conviven con esta condición. «No solo nosotros tenemos que adaptarnos a la sociedad», defiende Cristina.
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Debido a su condición de acondroplasia, Cristina confiesa que ciertas actividades cotidianas pueden suponer para ella una odisea. Hablamos de acciones como ir al supermercado, viajar o entrar a un baño público.
La realidad es que el entorno y la vida está diseñada para una altura estándar. En este sentido, las personas con acondroplasia encuentran importantes problemas de accesibilidad en determinados espacios. Sin embargo, la principal barrera sigue siendo la falta de empatía y los prejuicios de las propias personas.
En el caso de Cristina Roig, su vida no ha sido nada fácil. Ella misma ha confesado haber sufrido bullying en el colegio. Sin embargo, aquellos comentarios y prejuicios no le impidieron alcanzar el sueño de convertirse en actriz y modelo.




