La salud mental, probablemente, sea uno de los problemas sociales más ‘invisibles’ de cara al gran público. Una permanente lucha de ‘tú a tú‘ contra la propia mente como si de una partida de ajedrez se tratase, con un resultado incierto y que suele requerir la ayuda de un profesional para combatir esa sensación.
Las personas que se enfrentan a problemas relacionados con la salud mental forman el único colectivo capaz de hablar abiertamente sobre la realidad de esa circunstancia, que han experimentado en su propia vida. Enrique Martínez, escritor y compositor, ha reflexionado sobre esta realidad que está presente en muchas más vidas de las que podemos creer.
Y, muchas de esas vidas, además, están más cerca de nosotros de lo que podemos intuir. No es fácil manifestar problemas de salud mental por el ‘qué dirán’ o por razones propias de cada individuo; mientras, la sociedad debe dar pasos hacia delante para normalizar estas situaciones y que pedir ayuda no se entienda como un caso extraño.
La defensa de Enrique Martínez sobre la salud mental
Recibir un diagnóstico de un problema derivado de la salud mental requiere cierto tiempo para digerirlo; del mismo modo, en determinadas ocasiones, y según cada persona, que es lo más importante, también puede generar cierta sensación de alivio por poner nombre y apellido a una realidad que alteraba su vida.
En esta línea, el escritor y compositor Enrique Martínez, mediante la Fundación ‘Soy como tú’, en el podcast ¿1 de cada 4?, ha compartido una sincera y profunda reflexión sobre la salud mental, poniendo el foco en la manera que la sociedad entiende esta problemática y qué comportamiento adopta en torno a ella.
En primer lugar, Martínez insiste en la necesidad de que la gente «empatice con las personas que tienen problemas de salud mental«. Ese hito se antoja como el paso previo a la normalidad de esta situación; Enrique, de nuevo, hace referencia a la importancia de tener en cuenta el sufrimiento de quien padece un problema de este calibre.
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«Somos personas; no somos una enfermedad como tal», aclara el escritor. Igualmente, continúa aseverando que «somos personas que tienen una enfermedad«, que, a veces, «nos dificulta el día a día», declara en un sincero testimonio sobre la salud mental y la sociedad.
Un ingreso en un centro hospitalario, una medicación o la alteración de algunos planes son consecuencias de estos problemas de salud, pero «al fin y al cabo somos personas, semejantes a los que tenemos enfrente«, recalca Martínez. La inclusión comienza desde la comprensión, el respeto y el saber ponerse en el lugar del otro.
La persona detrás del diagnóstico
Siempre, la persona será más importante que el diagnóstico que certifique la presencia de cualquier condición. Sin embargo, hay ocasiones en las que la sociedad no actúa de este modo, sino que prioriza el nombre y apellido de la discapacidad o de la enfermedad para dar la espalda a quien intenta normalizarla.
«A menudo, el estigma hace que la sociedad vea solo el diagnóstico, olvidando que detrás hay una persona con sentimientos, proyectos y la misma necesidad de empatía que cualquier otra», detalla la Fundación ‘Soy como tú’, haciendo referencia a los problemas de salud mental.
Del mismo modo, con motivo del Día Mundial de la Salud, que se celebra el día 7 de abril, esta entidad manifiesta que la salud mental «no debe ser un motivo de exclusión«. Es necesario entender «que somos semejantes, con nuestras dificultades y procesos».
Por ello, como indica esta fundación, comprender a las personas con problemas derivados de la salud mental «es el primer paso para construir una sociedad que cuide desde la humanidad y no desde la etiqueta«, un hecho tan necesario como exigente.




