La Policía Local de Palma (Mallorca) ha denunciado a una conductora de 36 años por falsificar dos tarjetas de aparcamiento para personas con movilidad reducida (PMR). En concreto, ha falsificado dos tarjetas de estacionamiento pertenecientes a dos localidades de Alemania.
Esta nueva denuncia vuelve a poner de manifiesto el uso indebido y, en ocasiones, ilegal que muchas personas siguen haciendo de las tarjetas de aparcamiento reservadas para personas con movilidad reducida.
Falsifica dos tarjetas de aparcamiento PMR de dos localidades de Alemania
La propia Policía Local de Palma ha informado sobre este suceso, cuya intervención inicial tuvo lugar el 22 de abril de 2026 en torno a las 11:35 horas de la mañana. Una patrulla de agentes de la Policía Local detectó un vehículo aparcado en una plaza reservada PMR en un aparcamiento ubicado en un centro comercial de la localidad.
Seguidamente, los mencionados agentes de policía observaron que el vehículo contaba con una tarjeta PMR colocada en el salpicadero. Sin embargo, pudieron identificar «evidentes indicios de ser simulada», con bordes irregulares y marcas de impresión doméstica. Es decir, la autoridad policial tenía la sospecha infundada de que se trataba de una tarjeta de aparcamiento falsificada.
Los agentes de la Policía Local de Palma solicitaron la presencia del conductor o conductora del vehículo por megafonía sin éxito. Ante ello, decidieron alejarse de forma discreta y esperar a que el infractor se acercara al vehículo en cuestión.
Una vez que la conductora llegó al vehículo, los agentes de policía la interceptaron y le solicitaron la tarjeta de aparcamiento para personas con movilidad reducida. En una primera comprobación, pudieron observar que el anverso y reverso de la tarjeta estaban impresos en dos hojas de papel diferentes e introducidos dentro de una funda de plástico. Curiosamente, cada una de las hojas corresponde a un Ayuntamiento diferente de Alemania.
Por otro lado, desde la Policía Local de Palma informan que «la tarjeta presentaba faltas de ortografía en su traducción al castellano, no constaba el beneficiario, el sello de una de ellas estaba impreso y no estampado —hecho confirmado con lupa de aumento— y la caducidad se había señalado a mano como indefinida».
Delito de falsedad documental oficial
Tras la detección por parte de las autoridades locales, la susodicha explicó que desconocía que la tarjeta de aparcamiento estaba falsificada y culpó a su padre. Prácticamente de forma inmediata confesó que ella misma había impreso la tarjeta al ser advertida de que su padre podría estar incurriendo en un delito penal.
Debido a ello, los agentes de policía intervinieron la tarjeta PMR falsificada e iniciaron la pertinente investigación. Una investigación que se ha prolongado hasta el mes de julio de 2026.
La Policía Local de Palma ha podido comprobar que ninguno de los ayuntamientos alemanes había expedido una tarjeta de aparcamiento PMR de esas características. Además, afirmaron «no tener constancia en sus registros de la identidad aportada ni de la numeración del documento».
Además, también se llevó a cabo un informe pericial de documentoscopia por parte de un agente especialista de la UVAC (Unidad de Vehículos de Accidentes). Dicho informe acreditó la falsedad de la tarjeta de aparcamiento para personas con movilidad reducida intervenida por los agentes de policía.
Por todo ello, la detenida fue citada a declarar recientemente por un delito de falsedad de documento oficial. La acusada se acogió a su derecho de no declarar y todas las actuaciones fueron remitidas a la autoridad judicial pertinente.




