Down España ha iniciado contactos con PP y PSOE para reclamar que se adelante la edad de jubilación de las personas con síndrome de Down a entre los 42 y los 45 años, frente a los 65-67 de la población general. Así lo confirmó su presidenta, Mar Rodríguez, en una entrevista para Servimedia, la primera desde que asumió el cargo el pasado mes de junio de 2026. La entidad sostiene que la medida es «de justicia» porque la esperanza de vida de las personas con síndrome de Down —algo inferior a los 65 años, frente a los 83 del resto de la población— hace que sus necesidades de salud y bienestar propias de la vejez lleguen mucho antes.
Una reforma legal pendiente
Para que la reivindicación se haga realidad haría falta modificar la Ley General de la Seguridad Social, de forma que reconozca la menor esperanza de vida de este colectivo como criterio para adelantar el acceso a la jubilación. Rodríguez explicó que Down España ya trabaja «para empezar a movilizar» este asunto entre los dos grandes partidos, con el objetivo de llevarlo «a los cauces correctos» dentro del proceso legislativo.
La entidad recuerda que, aunque pocas personas con síndrome de Down llegan a acumular una carrera profesional larga, a edades muy tempranas ya presentan necesidades vitales similares a las de alguien de más de 65 años. Por eso, insiste Rodríguez, obligarlas a esperar hasta los 65-67 años «supone no darles el mismo margen de tiempo que al resto de la gente para disfrutar» de la jubilación.
Una campaña de firmas como punto de partida
Antes de estos contactos políticos, Down España ya había impulsado una recogida de firmas para pedir formalmente el adelanto de la edad de jubilación, una campaña que, según Rodríguez, «ha tenido bastante éxito».
Actualmente, la normativa permite adelantar la jubilación hasta los 56 o 52 años a las personas con una discapacidad reconocida igual o superior al 45% o al 65%, respectivamente. Para Down España, este marco resulta insuficiente porque no se ajusta a la realidad específica de las personas con síndrome de Down.
Más allá de la jubilación: inclusión laboral
Rodríguez aprovechó también para reclamar un mayor impulso de las políticas de inclusión laboral en el mercado ordinario. A su juicio, las empresas deben entender la diversidad como parte de su cultura organizativa y no solo como responsabilidad social corporativa, ya que, según defiende, los equipos con personas con discapacidad «tienen más creatividad» y «son capaces de llegar más lejos».
«Las personas con discapacidad no juegan a trabajar, sino que quieren trabajar»
Con esta frase resumió la presidenta de Down España su reivindicación de fondo: más que una concesión, un reconocimiento de derechos ajustado a la realidad del colectivo.




