Elena tiene 41 años y es madre de Valeria, de 9, que tiene síndrome de Rett. Valeria no camina, se desplaza en una silla de ruedas adaptada y necesita que la pasen en brazos del coche a la silla. Tiene reconocida la movilidad reducida y un grado de discapacidad del 88%. Cada sábado, Elena hace la compra semanal con ella en el hipermercado de un centro comercial a las afueras de su ciudad. Y cada sábado, asegura, encuentra coches sin tarjeta en las plazas reservadas para personas con movilidad reducida (PMR). «Como es un parking privado, la gente cree que ahí las normas no cuentan», resume.
Según cuenta Elena a Tododisca, el aparcamiento tiene ocho plazas PMR junto a la entrada. «Un sábado conté cinco ocupadas por coches sin tarjeta. Cinco de ocho», relata.
«En un parking privado nadie podía multar»
Ese día decidió acudir al vigilante de seguridad del centro. «Me dijo, muy amable, que él no podía hacer nada, que era un parking privado y que ahí nadie podía multar. Que como mucho podían poner un aviso por megafonía», explica.
Elena tuvo que aparcar en una plaza normal, al fondo. «Para sacar a Valeria necesito abrir la puerta del todo y tener espacio para la silla. En una plaza normal, con coches a los dos lados, es imposible. Acabé sacándola en brazos por la puerta del maletero», cuenta.
Sí se puede denunciar
Lo que le dijo el vigilante no es del todo exacto. La Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial se aplica también a las vías y terrenos privados que utiliza una colectividad indeterminada de usuarios, como los aparcamientos abiertos al público de supermercados y centros comerciales. Por eso, en estos casos se puede llamar a la Policía Local para que actúe, aunque la forma de hacerlo puede variar según el municipio y su ordenanza.
Aparcar en una plaza PMR sin tarjeta es una infracción grave según el Reglamento General de Circulación, con una multa de 200 euros (100 euros con pronto pago). No es la primera vez que una familia denuncia algo así: hace unas semanas, una madre denunció a una furgoneta de reparto aparcada en una plaza PMR de un supermercado.
Una petición al centro comercial
Elena ha pedido por escrito al centro comercial que vigile las plazas y que avise a la Policía Local cuando estén ocupadas indebidamente. «No quiero que multen a nadie por gusto. Quiero poder sacar a mi hija del coche sin hacerle daño», concluye.