El Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo y diferentes entidades de referencia han lanzado una nueva campaña en 2026 con el objetivo de llamar a la prudencia y evitar lesiones medulares por zambullidas imprudentes durante el verano.
Habitualmente, en el mes de junio, en España se abren de manera generalizada las piscinas y se produce un aumento de la actividad en playas, ríos, embalses y pantanos. Las zambullidas son una acción típica en lugares acuáticos. Sin embargo, una mala zambullida puede tener consecuencias irreversibles.
Campaña para prevenir lesiones medulares por zambullidas
Esta campaña impulsada por el Hospital Nacional de Parapléjicos también cuenta con el apoyo de la Federación Nacional de ASPAYM, la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), Cruz Roja Española y la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo.
En concreto, dicha campaña cuenta con el siguiente lema en 2026: ‘Con cabeza sí, de cabeza no’. El objetivo de esta iniciativa es que las personas actúen con prudencia antes de realizar una zambullida en la piscina, la playa, el río o cualquier espacio acuático similar.
Así, desde el Hospital Nacional de Parapléjicos ofrecen tres consejos básicos antes de realizar una zambullida para prevenir una lesión medular:
- Comprobar la profundidad.
- Conocer el fondo.
- Evitar conductas de riesgo.
Los accidentes por zambullidas imprudentes pueden tener consecuencias muy graves. Sin embargo, a través de esta campaña, las mencionadas entidades quieren advertir que en la mayoría de casos son accidentes evitables.
Al respecto, desde el Hospital Nacional de Parapléjicos resaltan que «la prevención, la información y la prudencia son las herramientas más eficaces para disfrutar del agua sin poner en riesgo la salud».
Prevención antes de realizar una zambullida
A continuación, vamos a exponer algunas de las recomendaciones de las entidades promotoras de la campaña para evitar lesiones medulares por zambullidas durante el verano de 2026:
- No lanzarse nunca de cabeza en un lugar cuya profundidad de agua se desconozca.
- Comprobar que existe suficiente distancia hasta el fondo para prevenir impactos.
- El primer acceso al agua siempre debe llevarse a cabo con los pies.
- Respetar la señalización existente en zonas de baño.
- Prestar atención a las indicaciones del servicio de socorrismo.
- Vigilar a niños y adolescentes mientras practican actividades acuáticas.
Acceder al mar, río, pantanos o zonas no habituales de baño con los pies permite conocer previamente la profundidad. Además, también ayuda a valorar la posible presencia de rocas, obstáculos u otros elementos sumergidos.
En este contexto, otro aspecto clave radica en saber cómo actuar ante un accidente por zambullida. Una actuación adecuada durante los primeros minutos puede marcar la diferencia para evitar un agravamiento de las posibles lesiones.
Primeramente, es fundamental no mover a la persona accidentada, a no ser que exista un riesgo inminente para su vida. Una movilización incorrecta podría agravar una posible lesión medular.
Además, desde el Hospital Nacional de Parapléjicos concluyen que «es imprescindible avisar de inmediato a los servicios de emergencia y seguir sus indicaciones hasta la llegada de los profesionales sanitarios. Mientras tanto, se debe mantener la calma, tranquilizar a la persona afectada y evitar cualquier maniobra que pueda comprometer su estado».




