Joaquín es el padre de Julia, una niña con discapacidad intelectual. Juntos forman el ‘equipazo’ de ‘JJ Running Team‘ para dar visibilidad y crear conciencia social sobre esta condición. Lo hacen a través del deporte, donde ya tienen acumulados «más de 8.000 kilómetros a la espalda y a las ruedas de la silla de Julia».
El mensaje que divulgan padre e hija tiene las redes sociales como principal canal de comunicación. A través de estas plataformas, Joaquín ha abogado por eliminar el sentimiento de pena respecto a las personas con discapacidad, animando a cambiarlo por sensaciones de cariño, alegría e, incluso, rabia.
Esta idea surge de la propia experiencia de la familia ante situaciones que les ha tocado vivir. A pesar de no revestir mala intención, sino todo lo contrario, se han topado con comentarios poco atinados respecto a la discapacidad de Julia, que es lo que este padre desea poder modificar para asentar la inclusión en la sociedad.
Eliminar la pena de la discapacidad
Normalizar la discapacidad requiere cuidar el lenguaje. Y darle visibilidad implica hablar de ella y de todas las personas que componen el colectivo. Por ello, Joaquín, como padre de una niña con esta condición, insta a cambiar la mirada y valorar más la capacidad que el diagnóstico.
‘Qué pena, con lo guapa que es’. Esta es una de las frases de las que Julia ha sido receptora en alguna ocasión. Su padre, no obstante, define esa oración como «una frase dicha sin maldad alguna en la que se condensa el deseo de que todo hubiera ido bien y la apreciación de la belleza».
Sin embargo, continuando con la explicación, Joaquín insiste en que «hay algo que hace que cuando la oímos, nos den como una puñalada en el costado. Ese algo es la pena«. Sin embargo, el padre de Julia no cree que esa sea la palabra para explicar la relación de Julia con la discapacidad.
Es «una niña de 12 años subida en una silla de correr, la cual es propulsada por un tío con barba de casi dos metros de altura, mientras suena en su altavoz ‘Rockin’ in the free world‘, de Neil Young», detalla Joaquín con cierto tono irónico, pero sin faltar a la más absoluta realidad.
Consecuencia de la idea de ‘pena’ que sienten algunos colectivos, la primera ‘J’ de ‘JJ Running Team‘ aclara que «no estamos en este mundo para generar pena; las personas con discapacidad no viven de ello, sino que viven de tener un trabajo, vivienda, intimidad». Es una aspiración, «básicamente de tener derechos, como tú o como yo».
Sentimientos de rabia, alegría o cariño
Joaquín entiende que el experimentar el sentimiento de pena por otros «nos lleva a la autocompasión«. Y lo simula con la popular nana infantil ‘ea, ea, ya pasó‘. «que nos decía nuestra madre cuando llorábamos de pequeños».
Del mismo modo, cuando se encuentra consuelo a esa emoción que despierta la pena, «dejamos de sentirla. Y el motivo que la causó desaparece, porque nos hace daño y nos tenemos que proteger«, recalca el padre de Julia sobre la discapacidad.
Por ello, este padre asevera que «preferimos que sintáis rabia, que os va a llevar a la acción; alegría, porque os hará disfrutar de vernos; y cariño, porque Julia es lo que reparte».
Esta importante y necesaria reflexión la ha compartido Joaquín tras entrar a despertar a Julia a su habitación para hacer la respectiva ruta deportiva del día. Sin embargo, ha desistido al ver la cara de su pequeña, que ya tiene 12 años, plácidamente dormida: «La he visto y he decidido dejarla y salir a correr algo menos».




