Dicen que ‘familia unida jamás será vencida’. Eso es a lo que aspiran Joaquín y Julia, padre e hija que visibilizan, reconocen y fomentan la inclusión de personas con discapacidad mediante el deporte. A sus espaldas ya llevan recorridos más de 6.000 kilómetros. Y los que quedan.
La pequeña Julia ya ha pasado la barrera de los diez años, acompañada de un grado de discapacidad del 76% debido a una parálisis cerebral; Joaquín, su padre, es médico pediatra de la sección de Urgencias del hospital de Cartagena, en la Región de Murcia.
Mediante el deporte, concretamente el running, este verdadero ‘equipazo’ rompe la mirada de la discapacidad en favor de una apuesta por la normalidad y por la inclusión en la sociedad de este colectivo. Cada paso y cada kilómetro es un impulso para continuar derribando barreras y demostrar que, con las adaptaciones necesarias, todo es posible.
Visibilizar la discapacidad en el deporte
La discapacidad de Julia está motivada por un diagnóstico de parálisis cerebral y el síndrome de Beckwith Wiedemann; no obstante, su padre, pediatra de profesión, sabe mejor que nadie cómo ofrecer el mayor bienestar posible a la pequeña, guiado por su infinito amor y respeto hacia la pequeña.

Antes de la llegada de la pequeña Julia al mundo, Joaquín ya solía hacer rutas de deporte, pero «alguna lesión» y el posterior nacimiento de su primera hija hicieron que «parara en seco totalmente la actividad deportiva», relata a @kike_speaker. Antes de la pandemia, este padre de familia volvió al asfalto y al monte para retomar el running.
Sin embargo, en estas ocasiones no lo hacía solo, sino acompañado de su hija Julia. Desde entonces, ha seguido esa tónica y disfruta de las rutas con la otra ‘J’ del equipo ‘JJ Running Team‘, haciendo del deporte una experiencia accesible y divertida para esta familia.
Se han erguido como una referencia en el sector del running, cuya seña de identidad es la música, que «a Julia le encanta llevarla siempre» para abanderar la visibilidad y normalidad de la discapacidad. A través de la práctica deportiva, Joaquín quiere derribar barreras y eliminar estigmas respecto a este, en ocasiones, vulnerable colectivo.
Para esta familia, el deporte no es sólo correr, sino que es una experiencia cargada de sentimientos, esperanza e inclusión, donde cada paso y cada pisada tienen un significado y un motivo para volver a dar el siguiente. Joaquín y Julia son las ‘dos J’ que se sostienen mutuamente para formar el ‘JJ running team’.
Evitar la exclusión
De acuerdo con el testimonio de Joaquín en una entrevista en redes sociales para @kike_speaker, «es una pena que hablemos de inclusión porque implica que alguien no está incluido». Por ello, bajo esta premisa, detalla que «lo que buscamos es que no haya exclusión» y que «las personas con discapacidad tengan los mismos derechos».
Así mismo, recuerda el momento más especial que han vivido juntos en el deporte: Julia se convirtió en la primera niña con un grado de discapacidad del 76% «en coronar la cumbre de la Península: el Mulhacén». Empujando la silla de ruedas de su hija, Joaquín da voz a la discapacidad y a tantas familias que viven con ella.
Convencido de que las barreras y limitaciones no sólo están en la montaña, este equipo de padre e hija reclama medidas de accesibilidad en el día a día para facilitar la vida y promover la autonomía de personas con discapacidad, así como el cumplimiento de derechos básicos para esta comunidad.
Bajo una firme apuesta y convencimiento, usando el deporte como canal de difusión, ‘JJ Running Team‘ pone en evidencia que la sociedad puede ser puede crecer si se cree en que la inclusión y la accesibilidad es posible.




