El Alzheimer es una enfermedad cuyas manifestaciones pocas veces dejan lugar a dudas. A través de redes sociales, Luis Lozano muestra la realidad de este diagnóstico en la figura de su madre, compartiendo momentos con ella y hablando sobre cómo se afronta una situación tan delicada, pero sin intentar perder la sonrisa (@luislozanomarchan).
Con la intención de ayudar a otras familias como la suya, Lozano enseña la dura verdad que existe detrás del Alzheimer, asegurando que «nadie está preparado» para comenzar a convivir con esta enfermedad. Sin embargo, no son elecciones de la vida, sino obstáculos en el camino que deben adaptarse para poder sortearlos.
Ahora, en su perfil de redes, Luis ha desvelado que se ha cumplido el primer ‘aniversario’ desde que a su madre le comunicaron que era paciente de Alzheimer, el «día que cambió mi vida para siempre», refleja este joven. No obstante, ha formado una comunidad en internet que le brinda apoyo ante esta compleja situación familiar.
El diagnóstico de Alzheimer de una madre
Previo al definitivo diagnóstico, Luis y su familia ya notaban que su madre «estaba un poquito más despistada de lo normal». Sin embargo, no podrían pensar ni augurar que el desenlace de esos ‘despistes’ iba a estar relacionado con una enfermedad tan compleja de asimilar como es el Alzheimer.

De hecho, intuían que podría ser una manifestación propia del calor o de la edad -68 años-. Una noche en la que Luis regresaba de trabajar, con una sensación de cansancio evidente, indica que «oigo pasos, veo como se encienden las luces y veo como viene mi madre hacia mí».
‘Oye, Luis. ¿Quién es el señor que está durmiendo en mi cama?, le preguntó la madre de Luis a su hijo aquella noche. Rápidamente, Lozano se levantó, acompañó a su madre de nuevo al cuarto y le explicó que era su padre: «Es papá«, le trasladó, con una emoción que se hace evidente mientras rememora ese momento.
En ese instante, la cabeza de Luis ya giraba alrededor de la posibilidad de que, efectivamente, su madre estuviese desarrollando la enfermedad de Alzheimer. Por tanto, a los pocos días acudieron a un especialista en neurología que, tras las pruebas pertinentes, confirmó el diagnóstico.
Ahí comenzó con la medicación, que le permite estar en un estado «bastante mejor», aunque hay semanas que la enfermedad se vuelve más dura: «Si o sí tiene un día o dos a la semana bastante malos», lamenta Luis, aunque gracias a su labor y la de su padre, esta familia le planta cara al Alzheimer en favor de la calidad de vida de su madre.
Un camino que no elige, se transita
La experiencia de vida de Luis con el Alzheimer no sólo se entiende desde la teoría, sino también desde la práctica y, especialmente, desde el prisma humano. Ha comprendido que esa es la realidad de su madre para trabajar en favor de su mayor bienestar posible, a pesar de las dificultades.
Por tanto, Lozano ha «investigado y estudiado la enfermedad desde una perspectiva profesional y formativa», pero también «la ha vivido en casa, en carne propia, acompañando a su madre a lo largo de todas sus fases». Y lo hace desde el conocimiento y el cariño más sincero que puede profesar.
Por tanto, la convivencia de este joven con Alzheimer le invita a afirmar que no es un camino que se elige, sino que se transita de la mejor manera que se pueda: «Mis padres lo dieron todo por mi. Ahora es el momento de que yo les devuelva todo el amor que recibí de ellos».




