Como madre de una pequeña con discapacidad, Laura Sánchez es una popular figura en redes sociales (@unlugarllamadoholanda) que trata de sensibilizar y concienciar a la sociedad de la importancia que tiene normalizar, definitivamente, esta condición.
Uno de los aspectos más destacados en los que trabaja Sánchez es en denunciar los usos irregulares de las plazas de aparcamiento PMR, dirigidas a personas con discapacidad o movilidad reducida y que cuenten con la correspondiente tarjeta azul.
Así mismo, como ha constatado Laura en su perfil de redes sociales, estas plazas PMR no suponen ningún privilegio para el colectivo de la movilidad reducida, sino que es un derecho y una necesidad: «Entre todos podemos hacerlo cada día un poco mejor».
Mal uso de plazas PMR
No es inusual que personas con discapacidad o familiares de quienes viven con esta condición lamenten la presencia de vehículos estacionados en plazas PMR de manera ilegal, sin acreditar ser titular de la tarjeta y alegando que únicamente se trata de ‘cinco minutitos’. Pero ese tiempo es una odisea para quien realmente necesita aparcar ahí.
Laura Sánchez, por su parte, vive esta desagradable realidad en infinidad de ocasiones en las que lleva a su hija, menor con discapacidad, al colegio: «Hoy no era ni uno ni dos, sino tres coches que estaban aparcados en las plazas accesibles sin acreditación en la puerta del colegio».
Además, insiste en que son «coches que no es la primera vez que veo, y me canso». Consecuencia de la frustración que genera la situación, Laura desea emitir un ‘recordatorio’ a todas esas personas que estacionan de forma irregular en plazas PMR: «No son un capricho, no son plazas VIP, son plazas para personas que las necesitan».
Para evitar que este tipo de circunstancias se sigan produciendo y con la intención de generar más conciencia social, desde el colectivo de la discapacidad y de la movilidad reducida insisten en endurecer las sanciones ante quien infringe la normativa y estaciona en plazas PMR sin acreditación alguna.
Del mismo modo, se debe insistir en que no sólo basta con tener la tarjeta acreditativa, sino en asegurar que sea el documento original -no una copia-, que la persona titular haga uso de esa plaza de aparcamiento y que se encuentre en fecha válida y no esté caducada, como estiman las autoridades competentes.
Falta de respeto a personas con discapacidad
La excusa de que son ‘sólo cinco minutitos‘ no tiene validez alguna; ni siquiera en hora punta de colegios. Y así lo expone Laura Sánchez: «Gracias a todos los que si respetáis, los que enseñáis a vuestros hijos el valor del respeto y a los que hacéis malabares para llegar a tiempo al cole y aunque sea un fastidio aparcáis un poco más allá lo hacéis para respetar estas plazas«.
Haciendo un profundo ejercicio de comprensión, Sánchez afirma que «entiendo que las zonas de colegio están saturadas y no hay mucho aparcamiento; entiendo que es solo un segundo, entiendo que ‘no es para tanto’ según tu punto de vista; entiendo lo difícil que es balancear trabajo y niños. Pero entiéndeme tu a mi también«.
Finalmente, esta madre concluye que no solo es una falta de respeto a las personas con discapacidad que tienen su acreditación, «sino que es también para todos esos padres que tienen que hacer esa dosis ‘extra’ de esfuerzo para llegar a tiempo. Y lo hacen por respeto a los demás y para enseñar a sus hijos el valor de esa señal».






