El síndrome de Down es una condición genética, causada por la manifestación de un cromosoma extra, y el principal tipo de discapacidad intelectual. Por ello, como tal, presenta una serie de aspectos que requieren ciertos estímulos para el completo desarrollo de la persona portadora de ese material genético.
Para ello, la familia y el entorno más próximo se convierten en un impulso más que necesario, siguiendo criterios y actitudes adecuadas, para fomentar la autonomía y la independencia de personas con síndrome de Down. Igualmente, ese desarrollo debe comenzar en etapas muy precoces, en favor de esos pequeños.
Precisamente, una de las líneas de actuación está directamente ligada con el desarrollo del lenguaje, que, en ocasiones, puede demorarse más de lo previsto y de lo deseado. Así mismo, Rocío Cuffí, madre de una niña con síndrome de Down, ha revelado seis factores que pueden ralentizar la adquisición de estos conocimientos.
Lenguaje ralentizado en niños con síndrome de Down
Rocío Cuffí es la madre de Marcos y Lucía. La pequeña nació con una condición genética caracterizada por un cromosoma de más en su par 21, motivo por el que tiene un diagnóstico de síndrome de Down. Y por ello, su madre comparte experiencias y vivencias con la Trisomía del 21 a través de redes sociales.
En esta ocasión, Cuffí ha querido exponer la relación que existe en el desarrollo del lenguaje de pequeños con esta alteración genética con los factores que pueden ralentizar esa actividad: «Si tu peque tiene síndrome de Down y sientes que el lenguaje no termina de avanzar, te interesa», detalla esta madre.
De este modo, Rocío detalla que «el desarrollo del lenguaje no depende solo de hablar más», sino que también se pueden manifestar una serie de factores que influyen directamente en manifestación: idiomas, comunicación, audición, hipotonía -debilidad muscular- o visión son algunos de esos motivos.

En esta línea, desde la propia experiencia de Lucía, Rocío puede indicar que «cuando lo entiendes, cambia completamente cómo le acompañas«. Se trata de comprender, empatizar y trabajar en base a esas circunstancias que dan explicación a preguntas que parecían no tener una respuesta clara que, en realidad, sólo había que encontrarla.
Además, esta madre destaca que muchos de los factores que influyen en el desarrollo del lenguaje de niños con síndrome de Down «pasan desapercibidos». Pero ahí están. Y no duda en exponerlos para que familias con un diagnóstico similar puedan sentirse acompañadas y comprendidas ante una justificada frustración.
Motivos que retrasan el habla
De acuerdo con Rocío Cuffí, el hecho de estar resfriado y presentar muchos mocos es un motivo importante para retrasar el lenguaje de niños con síndrome de Down: «Tienen los conductos auditivos más estrechos y el moco puede quedarse ‘atrapado’ en el oído», lo que afecta a la audición e impacta en la capacidad de hablar.
Hablar «dos o más idiomas» también se señala como un motivo de calado: «Su cerebro está aprendiendo varias formas de hablar a la vez y eso puede hacer que tarde más en expresarse», precisa. Del mismo modo, la hipotonía, bajo tono muscular, dificulta la coordinación de la boca con los labios y la respiración.
El uso de sistemas de comunicación alternativa «puede ayudar mucho al principio, pero también reducir la necesidad de hablar», apostilla Rocío sobre el desarrollo del lenguaje en pequeños con síndrome de Down. También menciona los problemas de visión: «Aprenden a hablar mirando e imitando».
Finalmente, Cuffí cita la falta de tiempo para pedir cosas por ellos mismos: «Le preguntas o se lo das, pero no esperas; sin ese tiempo, no intenta hablar». Estos son algunos de los motivos que explican la demora del lenguaje en niños con síndrome de Down, de acuerdo con la madre de una niña con esta condición genética.




