Gladys Jiménez (@gladysjimenezlife) es una joven con lesión medular a la altura de la vértebra cervical número 5, como describe en redes sociales. A raíz de sus vivencias con la discapacidad, esta valiente mujer emite un mensaje sobre cómo aceptar la realidad.
«Puedes terminar de destruirte o empezar a amar la persona que eres«. Esa es la idea sobre la que Jiménez ha sustentado su vida después de sufrir, hace ya más de quince años, una lesión medular, provocando un estado de cuadriplejia.
Mediante la inspiración y la motivación que ella ha desarrollado en su día a día, Gladys es fuente de información y visibilidad de la discapacidad, ofreciendo ayuda y testimonio sobre su historia a personas que estén atravesando por circunstancias similares para que no se enfrenten ni a la soledad ni al desconocimiento.
Ser lo que se elige ser
Durante un tiempo, en los meses posteriores al diagnóstico de lesión medular y al estado de cuadriplejia de Gladys Jiménez, reconoce que hubo «pensamientos negativos que un día habitaron en mi». Para huir de esas ideas, se apoyó en su entorno, que no le falló.
Ha entendido que «cada día es una nueva oportunidad para intentar hacer mejor las cosas» y que la única ‘obligación’ que tenemos en esta vida es intentar disfrutarla y exprimirla, porque nunca sabemos cuando va a ser el final o cuando la adversidad va a aparecer.
En su propia historia, siendo usuaria de silla de ruedas debido a una lesión medular que le impide caminar, Jiménez es consciente de que «es el momento de seguir construyendo una versión cada más bonita» sobre ella misma, indicando que «no soy lo que me sucedió, soy lo que elijo ser«.
La dignidad o la magnitud de una persona no se reduce a un diagnóstico cuando la discapacidad se manifiesta; es una condición más que comienza a vivir con esa persona como una cualidad más. «El camino no sería fácil y aun así continué», relata esta joven con lesión medular.
Del mismo modo, Jiménez se define a sí misma como «una mujer que aprendió a cuidarse y salir adelante sola. Pero valoro mucho ser tratada con ternura, respeto y mucha paciencia», con una mención especial a las personas que conociendo mi caos, están ahí para apoyarme.
Inclusión de personas con discapacidad
Convencida de que ha llegado al mundo «a dejar mi huella«, Gladys Jiménez también se enfrenta cada día a barreras, limitaciones o a la falta de inclusión y accesibilidad que dificulta la calidad de vida de las personas con discapacidad.
De acuerdo con su testimonio, «existen barreras físicas, sociales y actitudinales que nos limitan no por nuestras capacidades, sino por la falta de accesibilidad y empatía en nuestro entorno».
Por ello, precisamente, estima que «la verdadera inclusión no se mide solo por rampas o elevadores, sino por reconocer nuestro derecho a participar plenamente en la sociedad, a trabajar, estudiar, salir, decidir y vivir sin obstáculos que otros nunca han tenido que enfrentar».
Finalmente, concluye afirmando que «buscamos respeto, igualdad de oportunidades y justicia«. Todavía queda mucho por lograr, «pero con conciencia, colaboración y humanidad, juntos podemos construir un mundo donde todas las personas puedan moverse, crecer y ser sin límites impuestos por la indiferencia«.