Pedro López, abogado especialista en discapacidad y pensiones, ha desvelado el caso de Aquilino, un trabajador que perdió su puesto de trabajo por no contestar a la empresa en un plazo de diez días tras el reconocimiento de una incapacidad total permanente.
Aquilino no perdió su trabajo por el reconocimiento de una incapacidad permanente total, sino por no responder en un plazo de diez días a su empresa. Se trata de un aspecto novedoso que puede pasar por alto para las personas a las que se le reconozca una incapacidad permanente total.
La normativa de la incapacidad permanente total
En el año 2024 se aprobó en España la eliminación de la extinción automática del contrato de trabajo tras el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente. Con la nueva normativa, después de obtener una incapacidad permanente total, el trabajador dispone de tres opciones:
- Continuar en su mismo puesto de trabajo con adaptaciones.
- Solicitar una readaptación dentro de la empresa en otro puesto vacante y disponible, siempre que sea compatible con sus limitaciones.
- Solicitar la extinción del contrato de trabajo.
En determinados casos, la empresa puede justificar una carga excesiva la adaptación del puesto de trabajo o la imposibilidad de reubicar al trabajador dentro de otro puesto de empleo dentro de la empresa.
Desde el Ministerio de Trabajo del Gobierno de España indican que «será obligatorio que las empresas realicen los ajustes razonables que permitan a las personas con discapacidad ejerzan su derecho al trabajo, incluso si acceden a la situación de discapacidad con posterioridad al inicio de su actividad profesional».
Una de las claves de esta normativa, es que el trabajador dispone de diez días desde el reconocimiento de la pensión de incapacidad permanente para comunicar la decisión a la empresa. Este ha sido el motivo por el que Aquilino perdió su puesto de trabajo.
Pierde su trabajo tras obtener una incapacidad total
El abogado Pedro López expone que «Aquilino trabajaba en una empresa y le reconocieron una incapacidad permanente total. La empresa le envío un WhatsApp preguntándole si quería regresar a su puesto de trabajo con las pertinentes adaptaciones».
Aquilino recibió esta notificación por parte de la empresa. Una notificación a la que no respondió, dejando pasar el tiempo y consultando la situación con su abogado. La empresa, posteriormente, le dio la baja.
Ante esta situación, Aquilino denunció a la empresa por despido improcedente. Sin embargo, el juez no le dio la razón. Esto se debe a que el trabajador no notificó su decisión de continuar en la empresa en el plazo de diez días establecido por la normativa actual.
Debido a que se trata de una normativa relativamente nueva, puede pasar por alto para muchos trabajadores, desconociendo sus derechos y la posibilidad de continuar trabajando en la empresa. Pero es necesario respetar unos plazos legales.
En relación a esta situación, que puede generar problemas para muchos ciudadanos, Pedro López advierte que «si los dejas pasar, la ley entiende que no quieres compatibilizar tu incapacidad con ese trabajo. Y ahí se acaba la conversación».




