Sergio Requena es un joven con discapacidad que convive con una enfermedad genética, rara y neurodegenerativa llamada Ataxia de Friedreich. Recientemente, Sergio ha podido disfrutar de un baño en el mar gracias a la existencia de playas accesibles.
A través de sus redes sociales, Sergio Requena trata de dar visibilidad a la Ataxia de Friedreich, dando voz a todas las personas que conviven con esta patología e impulsando su investigación.
Playa accesible en Costa Ballena
En un vídeo publicado en su cuenta oficial de Instagram (@sergio_reque), Sergio Requena ha mostrado cómo ha logrado bañarse en el mar después de 7 años sin hacerlo. Además, también ha destacado la importancia de las playas accesibles para que las personas con discapacidad puedan disfrutar de este espacio público.
«Lo que más echo de menos desde que estoy en silla de ruedas es bañarme en la playa. Por suerte, cada vez hay más espacios accesibles en nuestras playas», comienza manifestando Requena.
En este caso, Sergio Requena ha mostrado un punto accesible en la playa de Costa Ballena, en la provincia de Cádiz. Además, este joven creador de contenido con Ataxia de Friedreich confiesa que «hasta hace poco no sabía ni que existían sitios así».
Concretamente, esa zona accesible en la playa de Costa Ballena cuenta con numerosos elementos de accesibilidad que permite que las personas con discapacidad o con movilidad reducida puedan disfrutar de la playa en igualdad de oportunidades.
A continuación, desde Tododisca enumeramos algunas de las medidas de accesibilidad en este punto de la playa de Costa Ballena:
- Una pasarela que permite llegar hasta la orilla con más facilidad.
- Zona de hamas, sombras y sombrillas adaptadas.
- Ducha accesible.
- Sillas anfibias.
Tal y como explica Sergio Requena, el servicio de baño asistido en la playa de Costa Ballena es totalmente gratuito. En este sentido, constituye un espacio fundamental para las personas con discapacidad y para sus familias.
Reclama más playas accesibles
Respecto a su experiencia en la playa accesible de Costa Ballena, Sergio Requena comenta que «el personal te ayuda a pasar a la silla anfibia, te ayuda en todo momento y hacen que todo sea muy fácil. El baño suele tener una duración de unos 20 minutos, aunque si necesitas más o menos tiempo, intentan adaptarse siempre que pueden. Esta sensación no tiene precio, después te ayudan a salir y te llevan hasta la zona accesible de nuevo».
Gracias a las medidas de accesibilidad, este joven con discapacidad ha podido disfrutar de la playa y de un baño en el mar. Esto es algo que viven miles de personas con discapacidad cada año en España y en todo el mundo.
Por ello, Sergio Requena resalta que «muchas veces pensamos que la accesibilidad consiste en construir rampas o ascensores, pero también es poder disfrutar de cosas tan sencillas como un baño en el mar». Finalmente, este creador de contenido con Ataxia de Friedreich añade que «ojalá cada vez más playas cuenten con espacios como este. Disfrutar del verano no debería depender de si caminas o utilizas una silla de ruedas».




