El estadio de ‘La Rosaleda’ ha sido el lugar ideal para normalizar la discapacidad de Antonio, un malagueño de siete años de edad que padece una enfermedad degenerativa llamada Distrofia Muscular. Mediante la iniciativa del Málaga Club de Fútbol, este pequeño ha podido pisar el mismo césped que los jugadores de la primera plantilla.
A pesar de padecer esta enfermedad, degenerativa y progresiva, el pequeño Antonio nunca ha dejado de soñar con una de sus grandes pasiones: el fútbol. Por tanto, el ‘deporte rey’ ha vuelto a hacer gala de los valores que le caracterizan y ha sido un magnífico contexto para que este aficionado malaguista conozca a algunos de sus ídolos.
En una videollamada, los jugadores del Málaga Dani Lorenzo, Izan Merino y Carlos Dotor pudieron sorprender a Antonio. En esta conversación, los futbolistas le invitaron a La Rosaleda y a acudir a un entrenamiento con ellos, promoviendo la inclusión de la discapacidad y dando visibilidad a la Distrofia Muscular.
Antonio, un pequeño aficionado con Distrofia Muscular
La sonrisa de Antonio delata la felicidad que siente al pisar el césped de ‘La Rosaleda‘, el estadio del Málaga Club de Fútbol y uno de los más importantes del panorama nacional. Él, a pesar de su edad, ya se ha imaginado jugando y metiendo goles en esas porterías en partidos imporantes.
Este joven aficionado del Málaga padece una enfermedad llamada Distrofia Muscular, que en su caso está motivada por déficit de colágeno de tipo 6 y que le afecta, principalmente, a las funciones de movilidad y a la respiración. Pero ese no es motivo para que Antonio, vecino de Mijas, se rinda.
Es un gran seguidor del deporte en general, aunque siente una pasión especial por el fútbol, concretamente por ‘su’ Málaga, Esa misma energía la traslada a su vida diaria, donde trata de exprimirla al máximo y teniendo siempre una sonrisa en el rostro.
Como ha detallado Radio Marca, Antonio hace uso, desde hace unos meses, de una silla de ruedas eléctrica para su movilidad, que fue donada Asociación Avates «gracias a la recaudación de fondos que se realizó en su tienda benéfica en Las Lagunas (Mijas, Málaga).
Por tanto, el vestuario del Málaga no ha querido dejar pasar la oportunidad de sorprender a uno de sus aficionados más fieles y le ha permitido tocar el balón en el estadio junto a los jugadores de la primera plantilla, que no dudaron en dar el ‘sí’ para continuar visibilizando la Distrofia Muscular de este pequeño.
Un sueño hecho realidad
‘Un sueño hecho realidad en La Rosaleda‘ bien podría ser el título de un cuento. Pero es el de la vida de Antonio y su Distrofia Muscular, demostrando, como diría el extrenador Jorge Valdano, ‘el fútbol es la cosa más importante de las menos importantes’.
La familia de Antonio le acercó un teléfono móvil y, de repente, aparecieron en pantalla tres jugadores de los más cotizados en la actual plantilla del Málaga Club de Fútbol, que está condiciones para pelear por regresar a Primera División: Dani Lorenzo, Izan Merino y Carlos Dotor.
Tras una breve charla e intercambio de pareceres, estos futbolistas invitaron a Antonio a visitar el estadio y a un entrenamiento con el resto del equipo. La respuesta no dio lugar a dudas y el pequeño pudo pisar el césped y dar unos toques de balón con estos tres jugadores, que también le firmaron la camiseta.
Este tipo de gestos y de detalles hacen verdaderamente grande a un club y permiten continuar visibilizando la Distrofia Muscular y normalizando la discapacidad en la sociedad. El fútbol es un gran escenario con buenas personas a cargo para fomentar este tipo de iniciativas.




