El informe de vida laboral es uno de los documentos más útiles para cualquier trabajador. Recoge todos los periodos en los que una persona ha estado de alta en la Seguridad Social y es la base sobre la que se calculan prestaciones como el paro, la jubilación o la incapacidad permanente.
Lo emite la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) y se puede obtener de forma gratuita e inmediata a través de internet. Revisarlo de vez en cuando permite detectar errores antes de que causen problemas a la hora de solicitar una prestación.
Qué información aparece
El informe de vida laboral muestra, para cada periodo trabajado, la empresa o el régimen en el que se estuvo de alta, las fechas de alta y de baja, el tipo de contrato, el porcentaje de jornada y el grupo de cotización. Al final del documento aparece el total de días cotizados, desglosado en años, meses y días.
También refleja los periodos en los que se han cobrado prestaciones por desempleo, ya que durante ese tiempo el SEPE cotiza por el trabajador. En cambio, no recoge las bases de cotización, que se pueden consultar en un informe distinto.
Cómo descargarlo
La forma más rápida es hacerlo por internet, a través del portal Import@ss de la Tesorería General de la Seguridad Social, al que se accede desde la web de la Seguridad Social. Hay varias formas de identificarse:
- Con certificado digital o DNI electrónico.
- Con el sistema Cl@ve.
- Mediante un código que se recibe por SMS en el teléfono móvil que la persona tenga registrado en la Seguridad Social.
Si no se dispone de ninguno de estos sistemas, se puede solicitar que el informe se envíe por correo postal al domicilio que figura en la Seguridad Social.
Por qué conviene revisarlo
Los errores en la vida laboral no son tan raros como podría parecer. Puede ocurrir que una empresa no diera de alta a un trabajador durante algún periodo, que figure una jornada parcial cuando era completa o que falten días de cotización.
Estos errores tienen consecuencias directas. Por ejemplo, para cobrar el paro se tienen en cuenta los días cotizados en los últimos seis años, y para la jubilación se exigen al menos 15 años cotizados. Un periodo que no aparece puede suponer cobrar menos o incluso no tener derecho a una prestación.
Antes de pedir una incapacidad o la jubilación
Los expertos recomiendan revisar el informe antes de iniciar cualquier trámite importante. En el caso de la incapacidad permanente, los periodos de cotización exigidos dependen de la edad del trabajador, y no cumplirlos es una de las causas más frecuentes de denegación.
En Tododisca ya explicamos los requisitos que exige la Seguridad Social para cobrar una pensión de incapacidad permanente. En el caso de la jubilación, conviene tener en cuenta que desde 2027 se exigirá más tiempo cotizado para jubilarse a los 65 años con el 100%.
Qué hacer si hay un error
Si se detecta un error, el primer paso es reunir la documentación que demuestre el periodo trabajado, como contratos, nóminas o certificados de empresa. Con ella, se puede solicitar a la Tesorería General de la Seguridad Social la corrección de los datos.
En los casos en los que la empresa no dio de alta al trabajador, puede ser necesario acudir a la Inspección de Trabajo o a la vía judicial para que se reconozca la relación laboral y se regularicen las cotizaciones.
Otros informes útiles
Además de la vida laboral, la Tesorería permite descargar otros documentos, como el informe de bases de cotización o el certificado de estar al corriente de pago. Para los autónomos, este último es especialmente importante, ya que es necesario para acceder a muchas ayudas y subvenciones.
En definitiva, descargar el informe de vida laboral de la Seguridad Social cuesta apenas unos minutos y puede evitar sorpresas desagradables cuando llegue el momento de pedir una prestación.