Cristina, una mujer que trabajaba como agente forestal, ha obtenido el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente total por EPOC a través de la vía judicial. Todo ello, a pesar de que el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) le obligaba a trabajar.
La abogada Marina Alaminos explica que «Cristina dedicó su vida a proteger nuestros bosques, hasta que llegó un día en el que apenas podía respirar. Pero el INSS seguía diciendo que podía trabajar».
Rechazo por parte del INSS
Marina Alaminos, abogada especialista en incapacidad permanente ha desvelado el caso de Cristina, de la que también llevó su caso en la vía judicial. Tal y como hemos comentado anteriormente, esta ciudadana trabajaba como agente forestal.
La profesión de agente forestal implica un esfuerzo físico constante, ya que es necesario realizar actividades como recorrer montes, subir pendientes o realizar largas caminatas. Además, debía estar en plenas condiciones físicas para actuar ante cualquier emergencia.
Poco a poco su situación de salud empezó a empeorar y comenzó a sentirse cada vez peor. Finalmente, los médicos le diagnosticaron EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica). Esta enfermedad le generaba limitaciones en su vida y también en su actividad laboral.
A pesar de su situación, Cristina continuó trabajando durante un tiempo porque amaba su trabajo. Sin embargo, llegó un día en el que ya no pudo más y decidió coger la baja laboral por incapacidad temporal.
Durante meses esta trabajadora esperó una mejoría que nunca llegó. Al finalizar su proceso de incapacidad temporal, el INSS le denegó la incapacidad permanente, entendiendo que Cristina podía volver a trabajar como agente forestal.
Incapacidad permanente total por EPOC
Su situación de salud cada vez iba a peor y Cristina sabía que ya no podía realizar el trabajo al que se había dedicado durante toda su vida. Ante ello, decidió buscar la ayuda de un profesional para luchar por la incapacidad permanente.
Esta trabajadora acudió al despacho de Marina Alaminos (@marinaalaminos) para que analizara su caso. Tras analizar todos los informes médicos y su situación, Alaminos explica que «no solo era una enfermedad pulmonar, era una enfermedad que le impedía soportar los esfuerzos físicos que exigía su profesión de agente forestal».
A pesar de ello, el INSS volvió a rechazar la Reclamación Previa presentada por la vía administrativa. Sin embargo, Marina Alaminos se decidió a llevar el caso a los tribunales al entender que Cristina contaba con los requisitos para obtener el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente.
«Defendimos que la profesión de agente forestal exigía unas condiciones físicas que Cristina ya no podía cumplir y demostramos que la EPOC había limitado de forma definitiva su capacidad para desarrollar las funciones propias de su profesión», argumenta Marina Alaminos.
Finalmente, la jueza del caso reconoció a Cristina una pensión de incapacidad permanente total para su profesión habitual. Se trata de una sentencia que contradice la resolución de la Seguridad Social, que rechazó la incapacidad laboral permanente total hasta en dos ocasiones. «Después de tantos meses de incertidumbre, por fin alguien reconocía la realidad que llevaba tanto tiempo sufriendo», indica Marina Alaminos.




