Un grupo de jubilados anticipados con más de 40 años cotizados ha puesto en marcha una recogida de firmas en Change.org para reclamar el fin de los recortes que arrastran de por vida en su pensión. Entre ellos está Manuel, con 48 años cotizados y una reducción del 11 %, y Mercedes, con más de 44 años y un recorte del 15 %. La campaña, difundida por El Blog Salmón e
, choca con la cifra que el Gobierno maneja: suprimir esos coeficientes costaría 3.358 millones de euros al año.
De dónde sale esa factura
El desglose que se maneja separa los dos supuestos de retiro anticipado y explica por qué el peso no es simétrico.
- 1.345 millones de euros anuales corresponderían a la jubilación anticipada voluntaria.
- 2.013 millones de euros anuales corresponderían a la involuntaria, la que se produce tras un despido o el cese no buscado.
Es decir, dos tercios del coste se concentran en quienes no eligieron adelantar su retiro. Ese matiz es central en el argumento de los firmantes: consideran especialmente injusto que la penalización recaiga sobre quien perdió el empleo cerca de la edad ordinaria y no encontró forma de volver al mercado laboral.
«Mis rodillas no podían más»
El testimonio con el que el medio titula la información resume el desgaste físico que hay detrás de muchas de estas salidas anticipadas: «Mis rodillas no podían más y me reducen un 11%». Es el retrato de una generación que empezó a trabajar muy joven, en oficios manuales, y que llega a los sesenta con el cuerpo castigado pero sin acceso a una incapacidad reconocida.
El planteamiento del colectivo no consiste en eliminar los coeficientes para todo el mundo, sino en exceptuar a quienes acreditan carreras de 40 años o más. Su tesis es que esa trayectoria ya ha financiado con creces la prestación y que el descuento acaba castigando precisamente a los que más han cotizado.
Qué ha respondido el Gobierno
La posición oficial se apoya en la sostenibilidad del sistema: los coeficientes reductores existen para aproximar la edad real de retiro a la edad ordinaria, de modo que su supresión desactivaría ese incentivo. Cabe recordar que ese argumento no es nuevo y que el debate ya ha pasado por las Cortes: Tododisca informó de que el Congreso tumbó la eliminación de las penalizaciones para quienes tienen 40 años o más cotizados, y también de que el Gobierno rechazó la jubilación anticipada sin penalización para ese mismo colectivo.
Sí prosperó, en cambio, una moción aprobada el 13 de noviembre de 2025 que instaba al Ejecutivo a estudiar la retirada de esas penalizaciones. A fecha de la información, aquel mandato no se había traducido en ningún cambio normativo.
Cuánto pesa realmente el recorte
Conviene entender que el coeficiente no se descuenta una sola vez, sino que se incorpora a la cuantía y se mantiene mientras dure la pensión, incluso después de alcanzar la edad ordinaria. Sobre una pensión de 1.500 euros, un 11 % supone unos 165 euros menos al mes; un 15 %, alrededor de 225. Multiplicado por catorce pagas y por dos décadas de cobro, la diferencia acumulada se cuenta en decenas de miles de euros.
Por eso los meses importan tanto como los años: adelantar el retiro un semestre puede bastar para arrastrar un descuento permanente, como muestra el caso de Manuel Guarino, que se jubiló solo seis meses antes y perdió 50 euros mensuales. Con todo, mientras la excepción para las carreras largas no llegue a la ley, la única defensa disponible es hacer números con la fecha exacta antes de firmar la solicitud.




