Sergio, un ciudadano que trabajaba como comercial de automóviles, ha obtenido el reconocimiento de una incapacidad permanente total por las secuelas generadas a causa de un osteosarcoma en su pierna izquierda. Se trata de un tipo de cáncer óseo.
El Juzgado de lo Social ha sido el organismo encargado de reconocer a este trabajador el reconocimiento de la incapacidad permanente total, ya que el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) se lo denegó hasta en dos ocasiones.
Superó un osteosarcoma en su pierna izquierda
Sergio trabajaba como comercial de automóviles y era una persona activa. Sin embargo, un día llegó una noticia que cambió su vida para siempre. Fue diagnosticado con un osteosarcoma en su pierna izquierda.
A partir de ese momento comenzó un auténtico calvario que ha finalizado con el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente total por la vía judicial. Se enfrentó a una etapa de operaciones, quimioterapia y rehabilitación.
Después de meses de esfuerzo y lucha, los médicos le comunicaron que estaba libre de cáncer. Parecía que todo había acabado y Sergio regresó a su puesto de trabajo con total normalidad.
Sin embargo, dos años después el cáncer volvió. Una vez más tuvo que afrontar el complejo proceso pasando por hospitales, sesiones de quimioterapia y nuevas operaciones. Sergio salió adelante y consiguió vencer nuevamente a la enfermedad.
A pesar de ello, en esta ocasión, las secuelas físicas fueron muy importantes. Las diferentes operaciones a las que se sometió le dejaron importantes limitaciones en su pierna izquierda. Unas limitaciones que le afectaban directamente a la hora de desarrollar su actividad profesional.
Incapacidad permanente total por las secuelas del cáncer
La abogada Marina Alaminos (@marinaalaminos), que ha llevado su caso, explica que este trabajador «necesitaba una prótesis, tenía dificultades para caminar y para mantenerse muchas horas de pie». Además, debido a la quimioterapia, su sistema inmunológico quedó muy debilitado.
Sergio permaneció muchos meses de baja médica hasta que el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) le denegó cualquier grado de incapacidad permanente. Desde la Seguridad Social hicieron caso omiso a las secuelas del trabajador y consideraron que estaba apto para desarrollar su actividad laboral sin problemas.
Este trabajador se vio obligado a volver a trabajar sin estar en condiciones adecuadas para ello. Ante esta situación, decidió pedir apoyo y puso su caso en manos del despacho de la abogada Marina Alaminos.
Después de analizar su caso, Alaminos presentó una Reclamación Previa argumentando que Sergio no podía reincorporarse a su trabajo debido a las limitaciones que presentaba. El INSS volvió a denegar el reconocimiento de la incapacidad permanente.
Frente a esta delicada situación, Marina Alaminos decidió llevar el caso a la vía judicial. «En el juicio defendimos algo muy sencillo; no era el cáncer lo que le impedía trabajar, eran las secuelas que le había dejado. Las limitaciones para caminar, la prótesis y el riesgo que suponía su situación inmunológica», expone la abogada especialista en la materia.
Finalmente, el juez del Juzgado de lo Social determinó que el trabajador cumplía con los requisitos para tener derecho a cobrar una pensión de incapacidad permanente total.


