El abogado laboralista Miguel Benito, que divulga en TikTok como @empleado_informado, ha puesto el foco en lo que ocurre dentro de la sala del tribunal médico cuando alguien solicita una incapacidad permanente. «En España, el criterio de acceso a la incapacidad permanente es totalmente restrictivo», según en una publicación en sus redes sociales. En esa misma información se apunta que el INSS deniega el 95 % de las solicitudes que recibe.
«Trucos psicológicos y preguntas trampa»
Su descripción del funcionamiento de la evaluación es directa. Según el letrado, la entrevista no es una conversación neutra, sino un examen con una técnica detrás:
«El tribunal, muchas veces, se vale de trucos psicológicos y preguntas trampa»
Es decir, el problema no está solo en el expediente médico, sino en cómo se responde a preguntas aparentemente inocuas. La primera de todas, el clásico «¿qué tal está?», suele contestarse por cortesía con un «bien» que después figura en el acta. Benito recomienda responder describiendo las limitaciones físicas concretas, no el estado de ánimo.
Qué contestar sin faltar a la verdad
El matiz que el abogado subraya es importante, porque separa la preparación de la simulación: «No se trata de cómo engañar al tribunal médico». Lo que propone es responder con precisión sobre el día a día real, algo que muchas personas minimizan por pudor o por costumbre. Sus recomendaciones se concentran en cuatro terrenos:
- El desplazamiento hasta la cita: explicar si se necesita acompañante y cómo la patología dificulta los traslados.
- Las ganas de trabajar: dejar claro que existe voluntad de volver, pero que la enfermedad lo impide. Confundir una cosa con la otra juega en contra.
- Las tareas del hogar: detallar qué actividades cotidianas, como cocinar o limpiar, resultan limitadas y cuántos descansos exigen.
- El estado general: sustituir las respuestas de compromiso por la descripción de las limitaciones funcionales.
Cabe recordar que el tribunal médico no valora la enfermedad en abstracto, sino su repercusión sobre la capacidad de trabajo. Por eso las respuestas sobre la vida diaria pesan tanto como los informes clínicos, como recoge la guía sobre lo que el tribunal médico valora realmente para conceder una incapacidad permanente.
Por qué la preparación cambia el resultado
La consecuencia práctica de un criterio restrictivo es que el margen de error es mínimo. Una respuesta ambigua puede sostener durante meses una resolución denegatoria que después haya que recurrir en vía administrativa y, si no prospera, ante el Juzgado de lo Social. El coste no es solo económico: es tiempo sin ingresos.
Asimismo, conviene llegar con la documentación ordenada y actualizada, porque el expediente es lo que queda por escrito cuando la entrevista termina. Muchas denegaciones se explican por informes antiguos o por pruebas que no reflejan la situación actual del solicitante, y ahí ayuda conocer de antemano el tipo de preguntas que se plantean durante la evaluación.
Con todo, el mensaje del abogado no es que el sistema esté cerrado, sino que exige precisión. Quien acude a la cita sin haber pensado cómo describir su vida cotidiana está dejando en manos de la improvisación una decisión que puede condicionar sus ingresos durante el resto de su vida laboral.