El verano de 2026 no está dando tregua. Apenas estrenado julio, España afronta ya su segunda ola de calor de la temporada y la venta de ventiladores y aire acondicionado se disparan y Lidl es uno de los más visitados. Las noches tampoco dan respiro: en muchas capitales las mínimas no bajan de los 24-26 grados y con ellas el malestar, el insomnio y las urgencias por golpe de calor.
En este contexto, encender el aire acondicionado parece la solución más inmediata, pero no siempre es la más viable y posible debido al coste de la luz. El ventilador, en cambio, sigue siendo la alternativa más barata, más sencilla de mantener y con un consumo que no tiene comparación: mientras un aire acondicionado medio puede rondar los 1.000-2.000 W, un ventilador de este tipo se mueve en torno a los 35 W, es decir, una fracción mínima del gasto. La contrapartida es evidente: no enfría el aire, solo lo mueve, por lo que su eficacia depende de la ventilación cruzada y de otros trucos como cerrar persianas en las horas de sol o colocar un recipiente con hielo delante del chorro de aire.
Con esa idea en mente, Lidl mantiene en su catálogo online un ventilador de pie sin aspas de la marca propia Silvercrest que, por precio y prestaciones, se ha convertido en uno de los recurrentes durante la temporada de calor. Cuesta 69,99 euros, IVA incluido, y acumula una valoración media de 4,6 sobre 5 estrellas entre 310 opiniones, con un 93% de compradores que lo recomendarían.
Diseño de torre sin aspas, como los modelos premium
Estéticamente, el aparato sigue la estela de los ventiladores de torre sin aspas que popularizaron marcas de gama alta: una carcasa mate blanca en la base y un aro alargado en la parte superior por el que sale el aire, sin rejillas ni hélices visibles. Este diseño, además de resultar más discreto en el salón o el dormitorio, tiene una ventaja práctica nada menor: al no haber aspas expuestas, se reduce el riesgo de golpes o cortes -algo relevante en casas con niños pequeños o mascotas- y resulta mucho más fácil de limpiar, ya que no acumula polvo entre las paletas como los ventiladores tradicionales.

Sus medidas rondan los 24,9 x 24,9 x 97 centímetros, un tamaño pensado para ocupar poco espacio en el suelo pero repartir el aire a una altura media-alta, ideal para salones, dormitorios u oficinas domésticas.
Hasta 20 niveles de velocidad y cuatro modos de funcionamiento
Uno de los puntos fuertes de este modelo es su nivel de personalización. Cuenta con 20 niveles de velocidad distintos, lo que permite ajustar el flujo de aire con mucha más precisión que los clásicos ventiladores de tres velocidades. Además, incorpora cuatro modos de funcionamiento: normal, natural, noche y potencia, pensados para adaptarse tanto a una tarde de calor intenso como a una noche en la que se busca un ruido mínimo y un flujo de aire más suave y constante.
La función de oscilación también es más flexible de lo habitual, con cuatro ángulos seleccionables (30º, 60º, 90º y 120º), lo que permite decidir si se quiere refrescar solo una zona concreta de la habitación o repartir el aire por un espacio más amplio.
El control se realiza a través de una pantalla LED situada en la base, donde se muestran la velocidad seleccionada, el temporizador y el modo activo, y también mediante un mando a distancia incluido en la caja. El temporizador permite programar hasta 8 horas de funcionamiento, una función útil para dejarlo encendido durante la noche sin tener que preocuparse de apagarlo.
Ficha técnica resumida
- Potencia: 35 W
- Niveles de velocidad: 20
- Oscilación: 30º, 60º, 90º y 120º
- Modos: normal, natural, noche y potencia
- Temporizador: hasta 8 horas
- Control: mando a distancia
- Medidas: 24,9 x 24,9 x 97 cm
- Longitud del cable: 180 cm
- Colores disponibles: blanco y negro
- Precio: 69,99 euros (IVA incluido)
El ventilador está disponible actualmente en la tienda online de Lidl, con entrega estimada y la posibilidad de aplicar los beneficios de la tarjeta Lidl Plus para quienes tengan cuenta activa. Como ocurre con este tipo de artículos de temporada, el stock suele ser limitado y no es raro que se agote antes de que termine el verano.




