La Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) es un documento de gran relevancia para muchas personas, especialmente en los meses de verano, cuando aumentan los viajes por Europa. Además, se trata de un documento que también pueden solicitar las personas con discapacidad.
Si vas a viajar a algún país de Europa durante el verano, es fundamental contar con la Tarjeta Sanitaria Europea. En este sentido, se trata de un documento oficial que puede ser de gran relevancia para los viajeros con discapacidad.
¿Qué es la Tarjeta Sanitaria Europea?
La Tarjeta Sanitaria Europea es un documento que permite a los ciudadanos españoles acceder a asistencia sanitaria pública durante las estancias temporales en los países de la Unión Europea. También se aplica esta normativa durante las estancias temporales en países como Reino Unido, Suiza, Noruega, Liechtenstein o Islandia.
Los viajeros con discapacidad y todos los ciudadanos pueden solicitar la Tarjeta Sanitaria Europea. Igualmente, también pueden acceder al ‘certificado provisional sustitutorio’. Eso sí, existen diferencias claves entre ambos.
- La Tarjeta Sanitaria Europea tiene una validez de hasta cinco años. Una vez que se solicita, tarda unos cinco días en llegar al domicilio de la persona en cuestión por correo postal.
- El certificado provisional sustitutorio, por su parte, se puede emitir por un máximo de 90 días de validez. En este caso, el certificado se puede descargar directamente después de completar la solicitud.
Para tener derecho a obtener la Tarjeta Sanitaria Europea, es obligatorio que la persona beneficiaria también tenga reconocido el derecho a la asistencia sanitaria en España. Se trata de una condición indispensable.
La solicitud para acceder a la Tarjeta Sanitaria Europea se puede realizar en cualquier momento. Eso sí, es conveniente que se realice con varios días de antelación con respecto a la fecha del viaje previsto.
Beneficios para personas con discapacidad
La necesidad de recibir asistencia sanitaria en el extranjero puede surgir en cualquier momento. Por ello, la Tarjeta Sanitaria Europea constituye un elemento de gran relevancia para todas las personas que viajen a alguno de los países citados anteriormente.
Desde la Seguridad Social advierten que «si recibes asistencia sanitaria en el extranjero y no cuentas con la Tarjeta Sanitaria Europea, es posible que el médico o el centro de salud te exijan el pago de los gastos generados por la asistencia recibida. En tal caso, tendrás que pagar dichos gastos y, luego, solicitar el reembolso correspondiente a la Seguridad Social de España».
Hay que tener en cuenta que la Tarjeta Sanitaria Europea no tiene validez en caso de que el usuario haya realizado el viaje con el único propósito de recibir un tratamiento médico específico; o en caso de residencia permanente.
Este certificado se puede solicitar directamente a través de la Sede Electrónica de la Seguridad Social, en el apartado específico dedicado a la Tarjeta Sanitaria Europea.
Finalmente, desde la Seguridad Social informan que «si no estás de acuerdo con la resolución de tu solicitud, tienes derecho a presentar una reclamación en un plazo de 30 días hábiles desde la recepción de la notificación». En ese caso, tras presentar la Reclamación Previa, la Administración dispone de 45 días hábiles para ofrecer una resolución al respecto.




