La inclusión laboral de posibles candidatos con discapacidad sigue estando en niveles muy bajos. Las empresas no terminan de apostar de forma clara y definitiva por el talento de estos perfiles, quienes tienen una alta capacidad de resolución y, especialmente, muchas ganas de demostrar su valía.
Por tanto, el trabajo se sigue aupando como una de las principales barreras a las que se enfrenta el colectivo de la discapacidad y de la movilidad reducida; no obstante, la discapacidad de índole intelectual lidera la tasa de desempleo de esta comunidad, una realidad que se aspira a cambiar en un futuro no muy lejano.
Apostar por estas personas es fomentar la inclusión y trabajar para ser una sociedad plena, donde la convivencia heterogénea de condiciones, pensamientos y capacidades nutra al colectivo de una mirada más amplia. Además, la inserción laboral también permite un mayor desarrollo de la autonomía personal.
El trabajo, una barrera para personas con discapacidad
La tasa de desempleo sigue liderada por personas con discapacidad. Si realmente las empresas quisieran contratar a este tipo de candidatos, según sus capacidades, talento y valía, la sociedad sería un entorno mucho más sano, inclusivo y beneficioso para su convivencia, alejada de la discriminación.
En este sentido, el Consejo General de la Abogacía Española ha lanzado una nueva iniciativa bajo el lema de ‘Derecho a Conciliar’, que pone en evidencia los «derechos de los que pueden disfrutar todos los profesionales de la abogacía en el ejercicio de su profesión«, precisa la entidad.
Por su parte, Fernando Eraus Saiz, abogado, ha indicado el «la discapacidad no puede ser una barrera para la participación profesional». Por tanto, las instituciones, administraciones y empresas se deben alinear en este sentido para fomentar la inserción laboral de estos perfiles y darles la bienvenida al sector.
Así mismo, Eraus Saiz ha detallado que «los ajustes razonables garantizan una igualdad real en el ejercicio de la abogacía». Por ello, su puesta en práctica «significa adaptar entornos, herramientas y procedimientos para que cada persona pueda trabajar con autonomía, dignidad y seguridad».
Además, la inserción en el empleo de personas con discapacidad favorece su autonomía personal e independencia, aspectos de notable relevancia y repercusión en el bienestar, calidad de vida y sentido emocional: «La inclusión no es un gesto; es un derecho«, concluye este abogado.
Conciliación laboral para familias con discapacidad
La conciliación de la vida profesional con el ámbito personal ha cobrado importancia en los últimos tiempos, siendo una de las medidas más valoradas por los trabajadores y, por ende, una jugosa oferta por parte de las empresas, conocedoras de esta ya palpable realidad.
Así, este hecho es especialmente relevante en personas o familias con discapacidad, quienes tienen derecho a una serie de condiciones más favorables para el cuidado de estos individuos. Horarios flexibles y personalizados, cambios de turno, teletrabajo no ocasional «siempre que las funciones del puesto lo permitan«, son algunas de estas medidas.
También posibilidad de abandono del puesto de trabajo por emergencia familiar o ampliación de permisos de asuntos propios en los trabajadores con discapacidad o que convivan con ellas, ha detallado la Fundación Adecco. El objetivo es trabajar para vivir, y no a la inversa.




