Martín se ha lanzado al mundo de las redes sociales para, voluntariamente, querer compartir su historia viviendo con la discapacidad auditiva, una condición que tiene desde el momento que llegó al mundo: «Nací sordo», detalla. Según su testimonio, el motivo de la sordera es un medicamento que su madre tomó mientras estaba embarazada.
Aquel fármaco afectó al embarazo y «me causó daño auditivo», expone Martín que, precisamente, se hace llamar el redes sociales @martin_elsordo, haciendo gala de ese humor que le caracteriza y describe en su propia biografía de estas plataformas. Los estudios, no obstante, comenzaron cuando ya era un bebé.
«Desde el primer día de mi vida, mi mundo fue en silencio«, precisa este joven con discapacidad auditiva. Finalmente, el diagnóstico llegó bajo el nombre de hipoacusia, lo que derivó que, con cinco años de edad, Martín entrase en quirófano para ser portador de un implante coclear que le permitiese escuchar de forma activa.
Martín, una vida con discapacidad auditiva
Martín no entiende su vida sin accesorios que le permitiesen escuchar: las voces de su familia, sonidos del campo o si quiera la alarma de su despertador, como menciona. Por ello, la discapacidad auditiva es una condición congénita y que le lleva acompañando hasta el día de hoy.
Recibió el diagnóstico de hipoacusia cuando su mundo gritaba un silencio sepulcral; se sometió, siendo un niño de cinco años, a una operación para colocarle un implante coclear, que, como detalla el propio Martín, «ese fue el mejor día de mi vida». Por fin entendió qué era el sentido del oído: «Por primera vez escuché el mundo«.
Luego, expone que acudía a «un colegio especial«, donde comenzó otra etapa de su vida: «Tuve que aprender a escuchar, a reconocer sonidos, aprender a hablar«; nada de aquellos días fue «automático», sino que, más bien, fue un largo proceso de práctica todos los días, a modo de ‘ensayo y error‘.
Con el paso del tiempo, Martín iba mejorando y aprendiendo a comunicarse, A vivir con esa discapacidad auditiva con la que nació. Ahora, echando la vista atrás, ha recorrido un camino que lleno de espinas, lidiando con un problema auditivo desde antes de nacer por la ingesta de un medicamento mientras su madre estaba embarazada de él.
También se sometió a una operación siendo un niño para ser portador de implante coclear. Sin embargo, en este sentido, el propio Martín no duda en recomendar esa intervención a través de redes sociales: «Si estás dudando, hazlo; te va a cambiar la vida«, indica.
Sonidos que «son un regalo»
Lo que para muchas personas es rutinario, diario y sin mayor importancia, para las personas como Martín, con una discapacidad auditiva, suponen «un regalo» de la vida: «Hubo un momento en mi vida en el que no escuchaba»; ahora, gracias a ese implante coclear, lo ha conseguido.
«Este imán -mientras lo enseña a cámara- se conecta con otro que está dentro de la cabeza«, detalla Martín, quien apostilla que es «en ese momento» en el que vuelve el sonido. Gracias a esa intervención, ahora sí puede escuchar todo: «El grito de un gol, la voz de mi mamá, la música», valora.
«Para mí, escuchar cambió mi vida«, agradece este joven. Aunque también es consciente de que «la tecnología me devolvió algo que parecía imposible». Por tanto, ahora comparte su historia, su experiencia y su diagnóstico con quienes se sientan identificado con algún tipo de discapacidad o, simplemente, quieran valorar la vida.




