Ya es oficial. El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, a través del Real Patronato sobre Discapacidad, ha presentado la primera guía práctica de accesibilidad para eliminar barreras en favor de las personas con discapacidad en este sector.
Bajo el nombre de ‘Accesibilidad en el Consumo. Guía práctica de pautas y recomendaciones para implementar la accesibilidad universal‘, este documento está dirigido a que el colectivo de la discapacidad pueda conocer sus derecho como personas consumidoras y para que las empresas comprendan sus obligaciones.
Así mismo, esta guía «describe la situación actual del consumo desde la perspectiva de la accesibilidad universal«, detallan desde el Ministerio: revisa el marco legal vigente, analiza las tendencias sociales y normativas e identifica puntos fuertes y áreas de desigualdad en un ejercicio cotidiano como es comprar.
Eliminar barreras para personas con discapacidad
Esta guía práctica de accesibilidad está dirigida tanto a personas con discapacidad como a las empresas, que deben comprender sus obligaciones para ofrecer un consumo accesible en favor de cualquier colectivo. Por ello, el objetivo es «mejorar la igualdad de oportunidades en el acceso a productos y servicios», detallan.

Jesús Martín, Director del Real Patronato sobre Discapacidad, en la presentación de este acto, ha indicado que «la sociedad solo se diseña y proyecta para personas estándar. Aquellas que no entramos en este patrón de normatividad, quedamos fuera», señalando el mismo problema en el sector del consumo.
«Una persona ciega no puede ir sola a una actividad tan cotidiana como el súper o una persona sorda no puede hacer una reclamación en el teléfono de atención al cliente», recuerda Martín. También ha citado la falta de accesibilidad a la hora de «quedar a tomar algo con un colega usuario de silla de ruedas«.
Ahí, precisamente, es donde reside la importancia de esta guía. Ofrece información «sencilla y útil que empodere a las personas con discapacidad como consumidoras y para que las empresas comprendan y apliquen las obligaciones legales a la hora de garantizar el derecho al consumo», concluye Jesús Martín.
Por su parte, Rosa Martínez, secretaria de Estado de Derechos Sociales, ha valorado que «sin accesibilidad no hay derechos, por eso hay que convertir la accesibilidad en una cuestión jurídica y no en una cuestión accesoria a las políticas públicas», siendo el «pilar fundamental de la inclusión» de la comunidad de la discapacidad.
Luis Cayo, presidente de CERMI, ha precisado en este acto que «el consumo es la actividad más democrática que existe, puesto que alcanza a todo el mundo». Por ello, «la accesibilidad tiene que alcanzar tanto al mercado como a los dispositivos específicos de protección y promoción de los derechos de los consumidores«, declara.
Personas consumidoras y empresas
Este novedoso e imprescindible documento se alza como un llamamiento «al cumplimiento legal, pero sobre todo una mano tendida para llevar la ley y la inclusión a cualquier actividad de consumo» en favor de las personas con discapacidad, recordando al tejido empresarial buenas prácticas en ese sentido.
Así, la accesibilidad de carácter universal «permite que más sectores participen en la experiencia de consumo, cómo personas mayores, infancia, personas que no dominan un idioma o la inclusión de la perspectiva de género«, indican desde el Real Patronato sobre Discapacidad en un comunicado.
En consecuencia, la aplicación de medidas relacionadas con la accesibilidad universal «aumenta la satisfacción y fidelidad de la clientela existente y permite ampliar su número» debido a que, de esta manera, «se amplía el sector poblacional al que se dirige el producto«.
Finalmente, esta guía práctica insta a que cualquier persona pueda «comprar con todas las garantías, y eso implica que puedan entrar en los locales, que puedan comprender los etiquetados o las instrucciones o que puedan tener acceso sin barreras a los canales de atención a la clientela», concluye el comunicado.




