Las personas mayores componen un importante colectivo de la sociedad. No deben ser olvidados ni obviados, sino que merecen todo el respeto, dignidad y empatía posible para que continúen siendo una parte activa de la sociedad. Para ello, igualmente, se debe apostar firmemente por la accesibilidad universal.
En esta línea, es habitual que las personas mayores desarrollen problemas de sordera o pérdida de audición conforme pasan los años. Ese descenso auditivo, por ende, les impide sentirse activos como sí lo eran antes y le inhiben de participar en diferentes planes de ocio o de cultura.
Desde la Confederación Española de Familias de Personas Sordas –FIAPAS-, así mismo, han emitido un comunicado en el que aseguran que la falta de accesibilidad en las salas de cine en materia auditiva «deja fuera a miles de personas mayores con sordera«.
Accesibilidad en salas de cine
La discapacidad, del tipo que sea, nunca es una selección. Es decir, nadie está exento de presentarla y, por tanto, de adaptar su vida alrededor de esta condición. En el caso de las personas mayores, la sordera es una posibilidad que se acentúa con el paso de los años.
Desde FIAPAS se han presentado una serie de aportaciones «al proyecto de Real Decreto que regulará la concesión de subvenciones a salas de exhibición cinematográfica dentro del programa ‘Cine Sénior‘». El objetivo reside en «fomentar el acceso al cine entre las personas mayores de 65 años«.
La misma entidad insiste en que el acceso a la cultura «debe ser real y efectivo para todos, incluidas las personas con discapacidad auditiva«. Del mismo modo, valora «positivamente el impulso de medidas que promueven el envejecimiento activo» en ese sector mediante la reducción del precio de las entradas.
Sin embargo, la Confederación recuerda que existe un alto porcentaje de personas mayores con un cuadro de «pérdida auditiva asociada a la edad, lo que dificulta su participación en actividades culturales como el cine». Esa realidad les incita a dejar de acudir ante «la falta de recursos de apoyo que les permitan disfrutar de las películas en igualdad de condiciones».
Finalmente, impulsar medidas accesibles en las salas de cine para el colectivo de personas mayores con sordera o la comunidad sorda es una necesidad para la inclusión en el sector de la cultura. Así, FIAPAS destaca que «la accesibilidad no debe depender de la voluntariedad, sino entenderse como una garantía de derechos».
Oferta limitada de espacios adaptados
Entre las propuestas que FIAPAS estima sobre el Real Decreto que regulará la concesión de subvenciones a salas de exhibición cinematográfica dentro del programa ‘Cine Sénior’ para el periodo 2026-2027, plantea que «la accesibilidad deje de ser un criterio valorable» y sea «un requisito obligatorio para acceder a las subvenciones públicas«.
Igualmente, la entidad insiste en «incorporar soluciones técnicas ya disponibles», citando la instalación de bucles magnéticos en salas y taquillas para personas con prótesis auditivas o sistemas eficaces de subtitulado: «La oferta de salas accesibles sigue siendo limitada y el subtitulado no cumple con los estándares adecuados», reflejan.
Así, FIAPAS desea que el programa ‘Cine Sénior’ no solo facilite el «acceso económico al cine, sino que asegure una experiencia verdaderamente inclusiva para todas las personas mayores, independientemente de sus capacidades auditivas», concluye en un comunicado la Confederación Española de Familias de Personas Sordas.




