Antes de iniciar un proceso de solicitud de incapacidad permanente, es importante que el trabajador sea consciente de lo que puede durar todo este proceso. Es necesario tener paciencia, porque en algunos casos el procedimiento puede alargarse más de lo esperado.
Los expertos de ‘CampmanyAbogados’, profesionales especialistas en incapacidad laboral, advierten que «un expediente de incapacidad puede durar de meses a años. Las denegaciones, los recursos o los juicios pueden tener un coste emocional real». En este sentido, señalan que es preciso conocer todo esto de antemano para saber si es el momento adecuado o no para iniciar un proceso de incapacidad permanente.
Duración máxima de un proceso de incapacidad permanente
La realidad es que no existe una duración máxima para un proceso de solicitud de incapacidad permanente, ya que todo depende de las circunstancias que rodean cada caso. Procesos largos de incapacidad permanente pueden durar unos dos años o más.
Los procesos más cortos de incapacidad permanente tienen una duración inferior a 135 días, cuando el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) concede la pensión solicitada por el ciudadano en el primer intento. Esto ocurre en pocas ocasiones.
Por lo contrario, los procesos de incapacidad permanente más largos se producen cuando el caso lleva a la vía judicial. Hay que tener en cuenta que se pueden interponer recursos hasta llegar a la última instancia judicial. Todo influye.
Antes de iniciar un proceso de solicitud de incapacidad permanente es fundamental tener en cuenta todos los posibles escenarios, e incluso situarse en la peor circunstancia. Nadie puede garantizar a un trabajador cuánto durará su proceso de incapacidad permanente.
Plazos en una solicitud de incapacidad permanente
El primer paso para solicitar una incapacidad permanente es realizar la correspondiente solicitud a través de la vía administrativa. En este caso, el Instituto Nacional de la Seguridad Social dispone de 135 días hábiles para ofrecer una resolución al respecto. Superado dicho plazo, si no se emite ninguna resolución, la solicitud se considera como denegada por silencio administrativo.
Frente a la solicitud denegada o el silencio administrativo, el trabajador tiene la posibilidad de presentar una Reclamación Previa por la vía administrativa. Se trata de un documento de alegaciones en el que el trabajador debe tratar de demostrar que sí merece el reconocimiento de la pensión de incapacidad permanente.
El plazo para presentar la Reclamación Previa es de 30 días hábiles. Además, el INSS cuenta con 45 días hábiles para emitir una resolución al respecto. Igualmente, en la Reclamación Previa puede darse la situación de silencio administrativo.
Una vez finalizadas las posibilidades por la vía administrativa, se abre la opción de la vía judicial. El plazo para presentar una demanda judicial contra el INSS y seguir peleando la incapacidad permanente es de 30 días hábiles desde la denegación.
El caso de una solicitud de incapacidad permanente puede resolverse en la primera instancia, por el Juzgado de lo Social. Sin embargo, también es posible que se alargue a otras instancias debido a la presentación de recursos o reclamaciones por alguna de las partes implicadas.
Por tanto, resulta imposible determinar una duración máxima en un proceso de solicitud de incapacidad permanente. Eso sí, los ciudadanos deben tener en cuenta que puede alargarse en el tiempo durante dos años o más en determinados casos.




