Esmeralda Hernández es una mujer con espondilolistesis y, como consecuencia de esta patología, se encuentra incapacitada para trabajar. Lleva meses luchando y solicitando el reconocimiento de una incapacidad permanente. Sin embargo, aclara que «ojalá pudiera volver a trabajar si mi salud me lo permite».
Desde la Clínica Universidad de Navarra explican que «la espondilolistesis es el desplazamiento de una vértebra sobre otra y se numera hasta 5 grados según la distancia que se haya deslizado (Grado I es la mínima y grado 5 la máxima o espondiloptosis)».
Vivir con espondilolistesis
A través de sus redes sociales, Esmeralda Hernández trata de dar visibilidad a la espondilolistesis. Además, ella es la autora de un libro titulado ‘Vivir con espondilolistesis’. Hablamos de una patología que también le ha llevado, inevitablemente, a no poder trabajar.
Esmeralda Hernández es una mujer que se ha enfrentado desde los 20 años de edad a numerosas cirugías, complicaciones y un trastorno adaptativo mixto con ansiedad y depresión. Eso sí, «aprendiendo a reconocer la fuerza, el amor y la resiliencia que habitan incluso en los días más difíciles», tal y como ella misma expone.
Recientemente, a través de un vídeo publicado en su cuenta de Instagram (@vivirconespondilolistesis), ‘Esme’ ha lanzado un alegato en favor de las pensiones de incapacidad permanente y ha expuesto la visión distorsionada que muchas personas tienen en relación a este tipo de prestaciones
Al respecto, ha manifestado que «mi sueño no era pasarme la vida entre médicos, informes y pruebas. Yo también quiero trabajar, tener mis horarios, mis proyectos, mi independencia y cobrar a final de mes sin tener que hacer malabares con la calculadora».
«Una incapacidad no es un premio ni unas vacaciones pagadas»
A Esmeralda Hernández le gustaría no tener ninguna patología y poder trabajar como cualquier persona. Sin embargo, debido a su situación, está solicitando una pensión de incapacidad permanente. «Ahora mismo, mi cuerpo no me lo permite. Eso es lo que mucha gente no entiende», aclara a través del mencionado vídeo.
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En este contexto, es preciso aclarar que una pensión de incapacidad permanente es una pensión que tiene como objetivo proteger económicamente a un trabajador cuando debido a una lesión o enfermedad presenta limitaciones para desarrollar su profesión habitual o cualquier oficio.
Así, Esmeralda Hernández defiende que «una cosa es no querer trabajar y otra muy diferente es querer hacerlo y no poder». Además, lamenta que «encima tienes que demostrarlo con informes, valoraciones y esperas, como si estar enferma fuese una oposición y tuviera que aprobar un examen de persona ‘suficientemente incapacitada'».
Esta mujer con espondilolistesis lleva meses esperando para obtener el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente. Mientras tanto, argumenta que «una incapacidad no es un premio ni unas vacaciones pagadas. Es una protección cuando tu situación te impide trabajar. No quiero que me regalen nada. Quiero que entiendan mi realidad y que el sistema proteja a quien lo necesita».
Como conclusión, Esmeralda Hernández deja la siguiente reflexión «ojalá poder volver a trabajar si mi salud me lo permite. No confundamos tener protección con haber dejado de tener ganas de vivir».