Qué importante es la accesibilidad. Y qué importante es denunciar aquellas situaciones en las que no se cumple y no favorece a las personas con discapacidad, a pesar de ser un concepto de índole universal, por lo que es beneficioso para cualquier colectivo y repercute en el bien común.
Albert Llovera, en esta sentido, es un deportista andorrano que vive con un diagnóstico de rotura de las vértebras dorsales y, por tanto, «la vida le acompañaría en una silla de ruedas» desde el momento de su accidente deportivo. Llovera, sin embargo, no le ha perdido la mirada a la valentía.
A lo largo de los años, «Albert ha aprendido a convivir con su falta de movilidad en sus piernas y ha demostrado que en su afán de superación puede batir cualquier obstáculo por grande que sea», destaca Además, trabaja en favor de la accesibilidad universal, insistiendo en su importancia y repercusión en la calidad de vida.
La accesibilidad, un aspecto fundamental
Para la gente con movilidad reducida o que presenta algún tipo de discapacidad, la accesibilidad es un término que se antoja imprescindible para su bienestar y calidad de vida. Bien lo sabe el propio Albert Llovera, que pertenece a esta comunidad y forma parte del comité de la Comisión de Accesibilidad en Andorra.
Este deportista, con un impresionante palmarés, afirma que «he luchado mucho para que se eliminen escalones y bordillos con el fin de conseguir una accesibilidad universal«. Estos ‘pequeños’ obstáculos suponen un verdadero quebradero de cabeza para usuarios de silla de ruedas o personas con movilidad reducida.
Igualmente, este tipo de medidas también deben contemplar la orografía del terreno, que no siempre es una aliada en este tipo de situaciones. En cualquier caso, Albert desvela que «luchamos para que toda la gente con diversidad funcional pueda circular con la máxima independencia».
En ese amplio colectivo, Llovera menciona a personas con cualquier tipo de discapacidad, ya sea física u orgánica y afecte a determinados sentidos o le restrinja la movilidad. Ya sea mediante señales visuales o sonoras, cualquier miembro de esta comunidad puede sentir que está en un lugar realmente accesible.
Y para implantar este tipo de medidas de accesibilidad en los municipios, también es de justicia recalcar la presencia de personas con discapacidad y movilidad reducida en los órganos encargados de tomar este tipo de decisiones. Nadie mejor que ellos para valorar cómo y de qué manera poder desarrollar estas acciones.
Un concepto universal
La importancia de la accesibilidad es tan sumamente grande que no sólo repercute en personas con discapacidad o movilidad reducida, si no que se hace extensible a mujeres embarazadas, personas mayores o lesionados temporales que gozan de unas medidas que favorecen su bienestar.
Esa es, realmente, la mayor denuncia del colectivo de la movilidad reducida: la accesibilidad no es un capricho de unos pocos, sino un beneficio para todos que fomenta el bien común y permite asentar las bases de una sociedad más inclusiva y más empática, capaz de ponerse en situaciones adversas y contrarias a las suyas.
De ese modo, de acuerdo con la Comisión de Accesibilidad de CERMI, «se pretende la real y efectiva integración social de las personas con movilidad reducida, así como la necesaria concienciación de todos los sectores de la sociedad, mediante la difusión de la accesibilidad como beneficio de carácter universal para la ciudadanía«.
Finalmente, esta entidad concluye destacando la importancia de la universalidad de la accesibilidad, que consiste en que las medidas deben llegar «a todas las personas con discapacidad sin excepciones«, al igual que el resto de la sociedad, que podrá beneficiarse de esta iniciativa según su estado en determinadas circunstancias.






