Las personas con discapacidad deben hacer uso de determinadas herramientas y adaptaciones con el claro objetivo de ser lo más independientes posible. Por tanto, alcanzar la autonomía personal es una verdadera meta para quienes integran este colectivo, que cada día deben derribar barreras para poder lograrlo.
Una de las principales barreras, precisamente, a las que se enfrentan quienes tienen una discapacidad, ya sea física o con la necesidad de requerir adaptaciones en el entorno laboral, se encuentra en el sector digital. Para combatir esa realidad, COCEMFE apuesta por visibilizar la accesibilidad tecnológica.
Precisamente, como muestra de esta afirmación, la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica ha querido donar un teclado ergonómico adaptado para una sola mano al Museo de Informática de la Universitat Politècnica de Valencia -UPV- para «poner en valor el papel de la tecnología en la mejora de la accesibilidad y la autonomía de las personas».
Innovación tecnológica como herramienta de inclusión
La tecnología, bien es cierto, requiere de un adecuado y pertinente uso para su puesta en escena. Sólo bajo el amparo de la responsabilidad podrá ser útil para el beneficio de cualquier usuario y, por ende, repercutir en la mejora de la calidad de vida de personas con discapacidad.
La accesibilidad y la innovación tecnológica suponen un verdadero avance social que permite simplificar procesos y adaptar entornos para la inclusión del colectivo de la discapacidad, que, en determinadas ocasiones, parece quedar relegado en esos contextos.
Así mismo, el presidente del Museo de Informática de la Universitat Politècnica de Valencia ha recordado, como recoge COCEMFE que «la tecnología, cuando se diseña pensando en todas las personas, se convierte en una herramienta clave para garantizar la igualdad de oportunidades y la participación plena en la sociedad».

En esta misma línea, desde la Confederación Española se trabaja en fomentar el correcto uso de la tecnología, cuyo beneficio ha quedado patente y se ha demostrado que «mejora de la accesibilidad y la autonomía de las personas», especialmente en aquellos casos donde la discapacidad está presente.
Finalmente, apostar por la innovación tecnológica como herramienta de inclusión es un avance social de la sociedad en la que vivimos y alejada de tiempos pasados. Adaptarse al ritmo que pauta la propia sociedad es un deber y una obligación para «que nadie se quede atrás«.
Un teclado adaptado a la discapacidad
En un comunicado, la Confederación de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Valencia ha anunciado que ha realizado «la donación de un teclado ergonómico adaptado para una sola mano al Museo de Informática de la Universitat Politècnica de València (UPV)».
Como han precisado, la entidad ha hecho «entrega de la herramienta al director del museo, Javier Palanca, en el marco de una visita institucional en la que también se abordaron posibles líneas de colaboración entre ambas entidades» para seguir apostando por la accesibilidad en el entorno digital.
Así mismo, el teclado «permite la escritura con una sola mano, lo que lo convierte en una herramienta clave tanto para personas con discapacidad física como para aquellas que requieren adaptaciones ergonómicas en su entorno laboral».
Estas adaptaciones, por su parte, pueden ser derivadas de «lesiones por esfuerzo repetitivo o por necesidades específicas de su actividad profesional» que hacen necesaria el empleo de herramientas para el normal desarrollo de la función laboral.




