El momento en el que se produce la solicitud de incapacidad permanente puede ser clave a la hora de obtener el reconocimiento de este tipo de pensión contributiva. Por eso es importante elegir adecuadamente el momento perfecto para realizar la correspondiente solicitud.
En este sentido, suelen existir diferentes dudas entre los ciudadanos. Muchas personas esperan a llevar 18 meses de baja médica para que la solicitud de incapacidad permanente se active de forma automática por parte del INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social). Otras personas deciden presentar la solicitud cuando aún están pendientes de recibir determinados tratamientos, pruebas o intervenciones para mejorar su situación.
Al respecto, los abogados de ‘Fidelitis’ explican que «ninguna de las dos opciones tiene por qué ser siempre la correcta». Además, aclaran que «el mejor momento para solicitar una incapacidad permanente no depende únicamente del tiempo que lleves de baja, sino del estado médico del caso y de cómo esté preparado el expediente».
El mejor momento para solicitar la incapacidad permanente
Cada caso de incapacidad permanente es diferente y, por tanto, se debe analizar de manera particular. Esto es algo clave que deben tener en cuenta todos los ciudadanos a la hora de iniciar un proceso de solicitud de incapacidad permanente, porque cada situación es distinta.
En cualquier caso, desde ‘Fidelitis’ exponen que puede ser un momento adecuado para solicitar una incapacidad permanente cuando concurren algunos de los siguiente factores:
- Existe un diagnóstico suficientemente definido.
- El trabajador ha seguido todos los tratamientos posibles sin experimentar mejoría.
- Las limitaciones continúan tras haberse sometido al tratamiento.
- No existe expectativa razonable de recuperación a corto plazo.
- El trabajador ya se ha realizado las pruebas médicas principales.
- Los especialistas recogen secuelas relevantes.
- El expediente médico permite acreditar todo lo anterior.
La clave para solicitar la incapacidad permanente es que la situación del trabajador haya alcanzado un grado suficiente de estabilización médica y funcional. Eso sí, cumplir todos estos factores no garantiza el reconocimiento de la incapacidad permanente por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
Adelanto y retraso en la solicitud de incapacidad permanente
Los profesionales de ‘Fidelitis’, abogados especialistas en incapacidad permanente, indican que «el objetivo no debe ser presentar la solicitud lo antes posible ni lo más tarde posible, sino hacerlo cuando el expediente tenga mayores posibilidades de acreditar los requisitos legales».
Presentar de forma prematura la solicitud de incapacidad permanente puede ser contraproducente para el trabajador. En este tipo de casos, el INSS puede considerar lo siguiente:
- Falta documentación médica.
- Existe posibilidad de recuperación.
- Aún existen tratamientos pendientes.
- Las secuelas aún no están consolidadas.
- No puede determinarse el alcance definitivo de las lesiones.
Del mismo modo, esperar demasiado también puede conllevar una serie de riesgos a la hora de solicitar el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente en España.
«Si las limitaciones están claramente consolidadas, existe abundante documentación y las posibilidades terapéuticas relevantes son escasas o la recuperación es incierta o a largo plazo, podría no tener sentido retrasar automáticamente el estudio de una incapacidad permanente», concluyen los expertos de ‘Fidelitis’.




