Marga, trabajadora social con parálisis cerebral y usuaria de silla de ruedas residente en Las Palmas de Gran Canaria, ha denunciado en Facebook el estado de una acera por la que apenas puede circular: «La acera tiene el ancho de una tostada». Lo ha hecho el 4 de noviembre en su perfil ‘La Discapacidad Desde Otra Perspectiva’, con un vídeo que suma 412 reacciones, 94 comentarios y 84 veces compartido.
«Esto no es una acera, es una prueba de American Ninja Warrior».
Una papelera que hace de «portero de discoteca»
En las imágenes del video de facebook se ve a Marga avanzando con su silla eléctrica por un tramo muy estrecho, pegada a la pared, con una papelera ocupando parte del espacio. Bajo el título «Slalom nivel experto», resume la situación con ironía: «Y la papelera hace de portero de discoteca: «tú por aquí no pasas»».
El tono humorístico es habitual en sus publicaciones, pero el fondo es serio. Entre los comentarios, un seguidor suma su propia experiencia y lo describe como «una carrera de obstáculos y supervivencia».

Lo que marca la normativa
Cabe recordar que la Orden TMA/851/2021, que desarrolla las condiciones básicas de accesibilidad en los espacios públicos urbanizados, fija en su artículo 5 que el itinerario peatonal accesible debe tener una anchura libre de paso no inferior a 1,80 metros en todo su desarrollo.
Es decir, una acera que forme parte de ese itinerario debe dejar ese espacio libre de paso. En el vídeo que ha compartido Marga, en cambio, la silla avanza muy justa junto a la pared.
Calles accesibles solo en apariencia
No es la única queja que ha publicado sobre la accesibilidad de las calles. El 16 de septiembre planteó con humor qué hacer cuando una calle aparentemente accesible deja de serlo al final del recorrido.
Con todo, Marga acompaña esta última publicación con la etiqueta #accesibilidaduniversal, la misma que repite en buena parte de sus denuncias.