Una madre denuncia que su hijo de 16 años con movilidad reducida pasa hasta 1 hora y 35 minutos en el transporte escolar adaptado para llegar a su colegio de Utrera

Ana María Jiménez, vecina de Lebrija (Sevilla) y madre de un chico de 16 años con movilidad reducida, denuncia que su hijo pasa hasta 1 hora y 35 minutos en el transporte escolar adaptado para llegar al Centro de Educación Especial Maruja de Quinta, en Utrera, un trayecto que en coche se hace en unos 40 minutos. Así lo ha contado en una entrevista en el programa Pasajeros al Tren de Alto Jalón Radio, publicada el 27 de octubre por El Alto Jalón.

«Es inhumano, una hora y 35 minutos para ir a Utrera, que está a 40 minutos»

Una sola ruta para cuatro pueblos

El problema, según relata la madre, está en el diseño de la ruta 211, que sale de Lebrija y pasa por El Cuervo y Las Cabezas de San Juan antes de llegar a Utrera. En ella viajan siete alumnos: tres de Lebrija, dos de El Cuervo, uno de Las Cabezas y otro que se recoge ya cerca del destino.

El servicio cambió de empresa tras una nueva licitación de la Junta de Andalucía, y la actual adjudicataria comenzó a prestarlo el 1 de diciembre de 2025. Jiménez asegura que las familias no recibieron ningún aviso previo y que se enteraron por el conductor anterior.

Averías, calor y un taxi

La madre describe autobuses de entre 16 y 19 años de antigüedad y averías frecuentes: según su relato, en una sola semana llegaron a ver tres vehículos distintos. En una ocasión el autocar no apareció y se envió un taxi, que la monitora consideró insuficiente para la vuelta.

También denuncia que el vehículo ha circulado sin aire acondicionado en pleno octubre, con máximas de 32 grados en Lebrija, y que la única adaptación real es la puerta trasera para subir sillas de ruedas. «Adaptación no tienen ninguna realmente», lamenta. Añade que las dos monitoras deberían estar mejor preparadas para atender situaciones como una crisis sensorial, algo que, según cuenta, ya ocurrió el curso pasado.

Qué piden las familias

Las reclamaciones de las familias se resumen en tres puntos:

  • Desdoblar la ruta 211 para acortar el tiempo que los alumnos pasan en el vehículo.
  • Vehículos adaptados a las necesidades reales de los estudiantes. «No queremos un autobús nuevo de paquete», aclara.
  • Personal preparado y el cumplimiento de la normativa de transporte escolar.

«No pedimos nada extra, es que estamos pidiendo que se cumpla la ley tal como está puesta», insiste Jiménez, que asegura haber acudido a la Policía, a la Guardia Civil, a los ayuntamientos y al Defensor del Pueblo. Este último, tras consultar al centro, concluyó que la ruta se estaba realizando correctamente, algo con lo que la familia no está de acuerdo. «¿La ruta se está haciendo? Sí. ¿Cómo se hace? Mal», resume.

No es el único caso en Andalucía

La queja de Lebrija coincide con otras denuncias sobre el transporte escolar adaptado en la comunidad. El 26 de octubre, el parlamentario andaluz del PSOE Francisco Baluffo denunció, según recogió Diario de Huelva, que dos menores con discapacidad de San Silvestre de Guzmán y Villanueva de los Castillejos llevaban más de un mes sin el transporte adaptado que sí tenían el curso anterior.

Cabe recordar que el transporte escolar de los alumnos con necesidades educativas especiales depende de la Administración educativa, que debe garantizar que los vehículos y el personal de acompañamiento se ajusten a sus necesidades. Hasta el momento, la información publicada no recoge una respuesta de la Junta de Andalucía ni de la empresa a las quejas de las familias de la ruta 211.