Rubén Jiménez es la pareja de Emmanuel, un joven con movilidad reducida. Recientemente, en un vídeo publicado en sus redes sociales, ha querido mandar un mensaje en relación a las plazas reservadas para personas con movilidad reducida (PMR).
En concreto, Rubén busca realizar una aclaración en relación al uso de las plazas de movilidad reducida cuando la persona titular de la tarjeta no está en el interior del vehículo. Pide no juzgar sin conocimiento y «civismo a la hora de utilizar las tarjetas».
Ocupar la plaza PMR sin la persona titular de la tarjeta
A través de un descriptivo vídeo en redes sociales, ha expuesto una situación que viven muchas personas en España; especialmente los familiares y amigos de personas con movilidad reducida titulares de una tarjeta azul de aparcamiento.
En este vídeo, Rubén Jiménez explica que «acabo de dejar a Emmanuel en el gimnasio. Por supuesto, he aparcado en una plaza de movilidad reducida y tenemos nuestra tarjeta. Yo ahora me tengo que ir e implica que tengo que mover el coche».
Si alguna persona ve a Rubén montarse en el coche aparcado en la plaza PMR, puede pensar que está realizando un uso indebido de dicha plaza, ya que no tiene movilidad reducida. Pero esto realmente no es así.
Respecto a esta situación, Rubén Jiménez aclara que «yo estaba utilizando la plaza porque he traído a Emmanuel en el coche y actualmente me voy a mover, porque si no tendría que dejar el coche aquí».
Además, no todas las personas titulares de una tarjeta azul son personas con movilidad reducida. Muchas personas con diferentes discapacidades pueden ser titulares de una tarjeta PMR de aparcamiento, incluido algunas personas con autismo.
Rubén pide sentido común y civismo
En relación a esta situación descrita por Rubén Jiménez, él mismo manifiesta que no tiene movilidad reducida, pero que no está haciendo un uso fraudulento de la tarjeta de aparcamiento PMR ni de la plaza reservada para personas con movilidad reducida.
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Así, este joven comenta que «no podemos señalar a la gente que tiene la tarjeta en regla y que está haciendo un uso de la plaza de aparcamiento. Puede ser que acabe de soltar a su pareja, familiar o amigo».
Además, Rubén Jiménez también indica que «cuando regrese de vuelta, si no hay aparcamiento en la puerta del gimnasio, lo único que tengo para aparcar es esta plaza de movilidad reducida». Alguna persona también puede verle bajar del coche y pensar que no tiene movilidad reducida, cuando realmente va a recoger a la persona titular de la tarjeta azul de aparcamiento y que necesita esa plaza PMR.
Es cierto que muchas personas hacen un uso inadecuado de las plazas PMR de aparcamiento e incluso utilizan tarjetas falsificadas para aparcar en este tipo de espacios. Sin embargo, no todas las personas llevan a cabo estos usos indebidos.
Por ello, Rubén Jiménez concluye con el siguiente mensaje y realiza una petición a todo los ciudadanos en relación a la utilización de las plazas de aparcamiento PMR: «Lo único que podemos hacer es pedir sentido común y un poquito de civismo a la hora de utilizar las tarjetas».




