Casey Martin es un reconocido golfista estadounidense de 53 años de edad. Sin embargo, debido a una discapacidad, quisieron dejarlo fuera de la competición. Hablamos de un deportista que cambió la historia del gol gracias a luchar por sus derechos.
Martin nació con el síndrome Klippel-Trénaunay, una malformación congénita que derivó en una enfermedad degenerativa en su pierna derecha. Esta discapacidad, a la larga, acabaría teniendo efectos en su desempeño como golfista profesional.
Adaptación en el golf por una discapacidad
Casey Martin cuenta con una larga trayectoria en el mundo del golf profesional. Estudió en la Universidad de Stanford, donde coincidió y fue compañero de Tiger Woods. También fue seleccionado tres veces para el equipo ideal de la Pac-10 y ganó el Campeonato de la NCAA en 1994 con el equipo de la universidad, entre otros logros.
Ver esta publicación en Instagram
A pesar de nacer con el síndrome de Klippel-Trénaunay, Casey Martin desafío los límites y llegó al golf profesional. Sin embargo, este golfista sentía un importante dolor a la hora de caminar de un lado a otro durante las competiciones de golf.
Debido a ello, Casey Martin solicitó al ‘PGA Tour’ un carrito para poder desplazarse y seguir compitiendo en el golf profesional. Tal y como exponen los profesionales de ‘Fidelitis’, Martin «no solicitó privilegios ni una ventaja». Solamente pidió una adaptación para seguir compitiendo en un deporte que era su gran pasión.
Es preciso recordar que el ‘PGA Tour’ es el principal circuito estadounidense de golf profesional, así como la organización de golf más prestigiosa del mundo a todos los niveles. Así, el ‘PGA Tour’ rechazó la petición de Casey Martin, alegando que «caminar también forma parte del juego». Esta regla casi deja fuera de la competición a Casey Martin para siempre.
Cambió la historia del golf
Desde ‘Fidelitis’, abogados especialistas en discapacidad e incapacidad laboral, han querido recordar la historia de Casey Martin, un golfista con discapacidad que luchó por sus derechos y cambió la historia del golf.
«El escándalo era que sí podía competir, pero el sistema prefería apartarlo antes que adaptarse», exponen desde ‘Fidelitis’. Entonces, Casey Martin decidió denunciar su caso y llevarlo a los tribunales de justicia ordinaria.
En el año 2001 ganó la demanda al ‘PGA Tour’, obteniendo el derecho a usar un carrito para desplazarse durante las competiciones de golf. Para ello, se amparó en la Ley de Estadounidenses con Discapacidad. La decisión fue contundente: «Si puedes hacer el trabajo, no pueden expulsarte por negarse a un ajuste razonable».
Finalmente, en el año 2021, a Casey Martin le amputaron la pierna para preservar su salud y como consecuencia de la malformación congénita con la que convivía. La operación fue todo un éxito y desde entonces utiliza una prótesis.
Martin sentó un precedente y cambió la historia del golf profesional. Además, tal y como defienden desde ‘Fidelitis’, también dejó un legado relevante: «El problema no siempre es tu limitación. A veces es no tener protección legal cuando más la necesitas». Si Casey Martin no hubiera luchado por sus derechos, su carrera como golfista profesional habría finalizado por una falta de adaptación.




