El 12 de abril es una de esas fechas marcadas para siempre en rojo en el calendario. En esa jornada se conmemora el Día Internacional de las Personas con Extremidades Diferentes, por lo que es una oportunidad ideal para continuar rompiendo estigmas y derribando barreras en favor de la normalidad.
También se perfila como una cita para reivindicar los derechos de las personas con discapacidad que presentan alguna condición en sus extremidades, superiores e inferiores, ya sea de manera congénita o adquirida. En definitiva, se trata de continuar «ocupando espacios«, como cita Regina Martínez, activista de la discapacidad.
Por tanto, como cada año, el 12 de abril se alza como una fecha que permite visibilizar tantas realidades y personas que viven con ‘extremidades diferentes‘; también sus sueños, aspiraciones y sonrisas que reflejan que «estamos aquí, como el resto de la sociedad«, indica Martínez.
Día Mundial de las Extremidades Diferentes
Sensibilizar, visibilizar y, en definitiva, normalizar son los objetivos que se persigue en el Día Internacional de las Personas con Extremidades Diferentes. Se trata de divulgar la discapacidad y de instalar, por fin, el reconocimiento que merece dentro de cualquier prisma social; sólo así se podrá aspirar a ser una sociedad realmente inclusiva.
Regina Martínez, en esta línea, indica que el término ‘extremidades diferentes’ abarca a todas las «personas con discapacidad que hemos nacido con una malformación congénita o las que han sido amputadas con el tiempo». Por ello, en esta jornada, el colectivo reivindica derechos y continúa rompiendo estigmas sociales.
Del mismo modo, «este término, fruto del propio activismo del colectivo de personas con discapacidad, recoge a todas y cada una de las que vivimos con esta condición, sin distinciones», indica Martínez. Se pretende continuar la labor de normalización y de reivindicación de derechos que, en ocasiones, son vulnerados.
También se quiere concienciar de la importancia del respeto, de la empatía y de la normalidad que la discapacidad debe tener en la sociedad, así como del léxico a la hora de entablar conversación con quienes integran este nutrido colectivo. A pesar de ser un largo recorrido, sin duda, es un camino que ya recoge sus frutos.
Pero hay que seguir batallando en favor de tantas personas que viven con una extremidad diferente, dándoles la voz que necesitan y ocupando el espacio que les pertenece. Mientras la inclusión se asienta por completo, «estos días seguirán haciendo falta y seguirán siendo un camino hacia el respeto, el trato digno, los derechos y la humanidad«, recoge Regina.
Cada día cuenta
A pesar de que el 12 de abril se conmemora el Día Internacional de las Personas con Extremidades Diferentes, lo cierto es que os derechos de esta comunidad se deben reclamar y exigir cada día y en cada situación en los que son vulnerados. Es una jornada ideal para continuar visibilizando y rompiendo barreras de todo tipo.
De hecho, los principales obstáculos a los que se enfrentan las personas con extremidades diferentes no son siempre físicos; más bien, responden a un perfil social, manifestados mediante comentarios, miradas o actitudes que se intuyen lejos de la inclusión, del respeto y de la empatía, valores esenciales para crecer como sociedad.
Por ello, Regina Martínez recalca que «cada día cuenta» para visibilizar a las personas con extremidades diferentes y con discapacidad. Hacerlo, además, es tan ‘simple’ como «dejarse ver» o «estar«, dos verbos que cobran una vital importancia si se quiere normalizar esta condición en una sociedad que, a veces, decide mirar hacia otro lado.
No obstante, a pesar de la importancia que tiene el Día Internacional de las Personas con Extremidades Diferentes para este colectivo, se debe aspirar a que no ‘hiciese falta’ su conmemoración «porque la discapacidad habrá alcanzado la igualdad y la inclusión social, política, económica, laboral» de manera definitiva.




